Preocupa la falta de definiciones sobre el muelle de catamaranes en Ushuaia de cara a la temporada turística
El presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de Tierra del Fuego (FEDECATUR), Ángel Brisighelli, manifestó su preocupación por la situación del muelle de catamaranes del Puerto de Ushuaia y advirtió que la falta de soluciones concretas podría afectar el desarrollo de la próxima temporada turística.

En diálogo con Radio Provincia, el empresario explicó que las empresas que realizan excursiones marítimas continúan operando en un escenario de incertidumbre, ya que el espacio alternativo previsto aún no cuenta con la infraestructura necesaria.
«Los contactos son permanentes porque esta situación nos está afectando de forma notable. Todavía no se terminó de acondicionar el lugar donde nos quieren trasladar y necesitamos cuestiones básicas como luz y agua», señaló.
Brisighelli indicó que, por el momento, la única alternativa es utilizar el muelle principal, aunque advirtió que se trata de una solución provisoria.
«Nos están mandando al muelle principal, pero cuando empiece la temporada de cruceros, a mediados de octubre, ya no podremos operar allí. El problema es que todavía no sabemos dónde vamos a trabajar», afirmó.
El titular de FEDECATUR sostuvo que el sector necesita respuestas inmediatas para garantizar la próxima temporada y, al mismo tiempo, una solución definitiva para la infraestructura portuaria.
«Hoy tenemos un problema real y todavía no hay respuestas. Necesitamos una alternativa para esta temporada y otra de fondo que resuelva la situación de manera permanente», expresó.
En ese sentido, recordó que desde el sector privado habían propuesto realizar una reparación de emergencia para llegar en condiciones a la última temporada, aunque la iniciativa no fue aceptada.
Respecto al estado de la infraestructura, aseguró que el deterioro del muelle es muy avanzado.
«El 50% del muelle presenta un nivel de deterioro muy alto y ya no tiene recuperación posible. Hay que desarmarlo y construir uno nuevo», afirmó.
Brisighelli también consideró que los problemas son consecuencia de años de falta de mantenimiento y cuestionó que las futuras obras puedan diseñarse sin la participación de quienes utilizan diariamente las instalaciones.
«Nos preocupa que los proyectos se hagan sin consultar a quienes conocemos el funcionamiento del puerto y las necesidades operativas de las empresas», señaló.
Por último, insistió en la necesidad de avanzar con definiciones concretas para brindar previsibilidad al sector turístico.
«Hoy seguimos con un gran signo de interrogación. Necesitamos decisiones que permitan garantizar la operación de esta temporada y una obra definitiva que solucione este problema de una vez por todas», concluyó.

