Preocupa en Río Grande la fuerte caída en la tasa de natalidad
En Río Grande, el número de nacimientos ha disminuido de forma sostenida en los últimos 15 años. Según el médico ginecólogo Alberto Núñez, la cifra de partos bajó de 1.316 en 2010 a apenas 694 en 2024. En lo que va del 2025, apenas se han registrado 406 nacimientos, lo que confirma una tendencia que se agrava año a año.
Durante una entrevista en el programa radial Un Gran Día de La 97, Núñez compartió un análisis detallado sobre este fenómeno, que no sólo afecta a Río Grande, sino que también se observa en otras regiones del país y del mundo. “Esto no es exclusivo de nuestra ciudad”, afirmó, “es algo que se viene viendo desde hace tiempo, sobre todo en países desarrollados”.
Entre los factores que explican esta baja natalidad, Núñez señaló cambios sociales, económicos y culturales. Uno de ellos es la postergación de la maternidad. “Antes atendíamos muchos casos de embarazos en adolescentes, lo cual era una preocupación. Hoy eso ya no ocurre con la misma frecuencia”, comentó.
El especialista explicó también que cada vez más mujeres priorizan su desarrollo profesional, lo que lleva a retrasar o incluso renunciar a la maternidad. A eso se suman las dificultades económicas: “Hay parejas que esperan a tener estabilidad para formar una familia, pero esa seguridad hoy es difícil de alcanzar. Tener hijos implica asumir un compromiso económico fuerte”.
Además, la dinámica familiar ha cambiado. Existen más hogares monoparentales, nuevas configuraciones familiares y decisiones individuales sobre la crianza, aunque en muchos casos limitadas por las posibilidades materiales. “En nuestra comunidad, por ejemplo, el acceso a métodos como la preservación de óvulos es muy reducido, y son técnicas costosas que no están disponibles para todos”, advirtió Núñez.
El descenso en los nacimientos comenzó a hacerse más notorio desde 2010, pero ya había señales desde 2005. En cifras, la baja es alarmante: de 1.101 nacimientos en 2020 se pasó a 992 en 2021, 861 en 2022, y 849 en 2023.
“La sociedad está cambiando. La maternidad y la paternidad ya no ocupan el mismo lugar que hace 30 años, y las condiciones actuales no ayudan a revertir esa tendencia”, concluyó el profesional, llamando a reflexionar sobre las implicancias de esta transformación demográfica.
