Por primera vez, liberaron crías de macá tobiano criadas en cautiverio en la Patagonia
6 de mayo de 2025 | Tres ejemplares jóvenes de macá tobiano, una especie emblemática y críticamente amenazada, fueron reintroducidos en su hábitat natural en un histórico paso para la conservación de fauna en Argentina.
La liberación se realizó en el estuario del río Santa Cruz, en el sur de la Patagonia, donde las aves fueron devueltas a la naturaleza tras haber sido criadas desde el huevo en la Estación Biológica Juan Mazar Barnett. La acción fue coordinada por el Programa Patagonia de Aves Argentinas, organización que lleva más de una década trabajando para salvar a esta singular especie.
Una especie descubierta hace solo medio siglo
El macá tobiano fue identificado por primera vez en 1974 cerca de El Calafate. Habita lagunas de altura durante el verano y migra hacia estuarios costeros en invierno. Sin embargo, la expansión humana y el cambio climático han reducido dramáticamente su población. En 2012, la UICN lo clasificó como «en peligro crítico».
Frente a las bajas tasas de reproducción en estado silvestre, Aves Argentinas diseñó un innovador programa de cría en cautiverio.
De huevos rescatados a la libertad
El proceso comenzó con la recolección de «huevos de reaseguro» —generalmente abandonados por las parejas en libertad— bajo condiciones climáticas adversas. Estos fueron incubados con estricto control de temperatura y humedad.
Tras la eclosión, los pichones recibieron atención constante, alimentación especializada y acceso a agua para fortalecer su instinto de nado y digestión. Durante más de dos meses, el equipo replicó meticulosamente las condiciones de su ambiente natural.
Primer vuelo hacia la esperanza
Al alcanzar el desarrollo adecuado, los tres juveniles fueron liberados directamente en el estuario de Santa Cruz, evitando así el peligroso primer viaje migratorio. Cada ave fue identificada con anillos rojos numerados para facilitar su monitoreo en futuras migraciones.
Una estrategia que podría cambiar el destino de la especie
Mientras los adultos en libertad enfrentan grandes obstáculos para reproducirse con éxito, se espera que la cría controlada pueda producir hasta 50 nuevos pichones por año. Experiencias exitosas en el mundo, como con el cóndor de California y el panda gigante, respaldan este tipo de esfuerzos.
Para asegurar el futuro del macá tobiano, será clave mantener el compromiso de largo plazo entre ONGs, científicos, autoridades y comunidades locales.
Por primera vez en mucho tiempo, la extinción ya no parece un destino inevitable para esta joya alada de la Patagonia.
