Personas mayores compartieron una jornada de encuentro y alegría junto al intendente Martín Perez
En una tarde cargada de emociones, música y calidez, el intendente de Río Grande, Martín Perez, participó de una mateada junto a personas mayores de la ciudad. La actividad tuvo lugar en el Polideportivo Carlos Margalot y reunió a decenas de vecinos que integran distintos Centros de Jubilados.
El evento, organizado por la Dirección General para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, tuvo como eje generar un espacio de recreación y contención, en el que el afecto y el encuentro colectivo fueron protagonistas. La jornada incluyó baile, presentaciones musicales a cargo de la Banda Municipal, comidas y, por supuesto, rondas de mate compartido.
Acompañado por los concejales Alejandra Arce y Jonatan Bogado, el jefe comunal destacó el valor de estas propuestas como herramientas para fortalecer la comunidad: “Estos espacios son fundamentales para acompañarnos mutuamente en tiempos difíciles, para sostener el afecto y afianzar el lazo social”.
Durante su intervención, el intendente subrayó el rol activo de las personas mayores en la vida de la ciudad. “Cada generación aporta desde su experiencia. Nuestros adultos y adultas mayores son fuente de sabiduría, energía y compromiso. Trabajamos todos los días para que vivan con bienestar, con espacios adecuados y con políticas que los incluyan”, expresó.
Además, anunció el próximo avance de una obra muy esperada por el sector: “Estamos en camino de inaugurar en septiembre el Centro de Bienestar ‘Papa Francisco’, un espacio pensado especialmente para el cuidado y desarrollo de quienes nos han dado tanto”.
La directora del área organizadora, Analía Caruso, también compartió unas palabras y celebró la gran participación: “Nuestros mayores no solo participan, sino que lideran estos encuentros. Son el motor de muchas redes comunitarias. Espacios como estos enriquecen el entramado social y nos recuerdan que cada etapa de la vida merece ser vivida con dignidad y alegría”.
La jornada concluyó con un fuerte aplauso y un mensaje común: el deseo de seguir construyendo, entre todos, una ciudad donde la inclusión y la solidaridad sean pilares del desarrollo colectivo.
