Pantallas, menos nacimientos y nuevos hábitos: cómo cambia la infancia en Argentina
Especialistas advierten sobre una transformación profunda en la infancia argentina, marcada por un mayor tiempo frente a las pantallas, una reducción del juego tradicional y una fuerte caída de la natalidad. El fenómeno ya impacta en distintos ámbitos, desde la educación y la socialización hasta la industria juguetera.

Actualmente, los niños argentinos pasan en promedio más de cuatro horas diarias utilizando dispositivos electrónicos, mientras disminuye el tiempo destinado a actividades recreativas clásicas como los juegos al aire libre, los juguetes físicos o los encuentros presenciales con otros chicos.
A este cambio de hábitos se suma una tendencia demográfica que preocupa a distintos sectores. En la última década, la cantidad de nacimientos en el país cayó cerca de un 40%, modificando la composición de las familias y reduciendo el universo de consumidores infantiles.
El escenario también repercute en la industria del juguete, que enfrenta un mercado más pequeño y consumidores con intereses cada vez más vinculados al entorno digital. Fabricantes y comerciantes señalan que los juguetes tradicionales compiten hoy con celulares, tablets, videojuegos y plataformas de entretenimiento online.
Especialistas sostienen que el fenómeno plantea desafíos educativos, sociales y culturales. Entre ellos, la necesidad de encontrar un equilibrio entre el uso de la tecnología y las actividades recreativas presenciales, promoviendo espacios de juego, creatividad e interacción social durante las etapas de desarrollo.
Si bien las pantallas forman parte de la vida cotidiana y ofrecen herramientas de aprendizaje y entretenimiento, los expertos coinciden en que el juego tradicional continúa siendo fundamental para el desarrollo emocional, cognitivo y social de niños y niñas.
