DestacadasRío Grande

Padres de Río Grande advierten con medidas judiciales por la pérdida constante de clases

El conflicto educativo en varias instituciones de Río Grande sigue generando malestar entre los padres. Frente a las reiteradas interrupciones en el dictado de clases debido a desobligaciones docentes, algunas familias comienzan a considerar la vía judicial para exigir el cumplimiento del derecho a la educación de sus hijos.

Gimena, madre de tres estudiantes que asisten a la Escuela N° 32, expresó públicamente la frustración creciente de muchas familias durante una entrevista en el programa radial “Un Gran Día”, emitido por La 97 Radio Fueguina. «Llamamos a los medios porque no se puede seguir así. Hay familias que trabajan, que se organizan, y no pueden seguir enfrentando estos cambios de horario inesperados», manifestó con preocupación.

Según detalló, desde marzo hasta la fecha se han perdido más de 30 días de clases. “Entre marzo, abril y mayo, hemos tenido ocho, once y otros once días sin clases, respectivamente. Hay chicos que entran y salen en franjas horarias mínimas, y eso complica todo, especialmente para quienes tienen que desplazarse largas distancias”, relató.

El impacto se agrava en casos como el de su hija con condición del espectro autista, quien necesita acompañamiento especializado. “A veces entra a las 9:20 y sale a las 10. Esto desorganiza todo. Ella necesita rutina, y esta falta de previsibilidad la afecta mucho más que a otros niños”, afirmó.

Gimena también denunció una comunicación ineficaz entre las autoridades escolares y las familias. Según su testimonio, los avisos sobre los horarios o cambios se dan con escasa antelación. “Nos responden mensajes a la medianoche o incluso en la mañana del mismo día. A veces los chicos quedan afuera, bajo el frío, esperando sin saber a qué hora van a entrar”, explicó.

Desde el Ministerio de Educación, si bien ha habido instancias de diálogo, las respuestas no han satisfecho a los padres. “Dicen que hablaron con los docentes para que no usen a los alumnos como rehenes del conflicto, pero en la práctica no vemos cambios. La conducción de la escuela tampoco da respuestas claras”, criticó.

La tensión en la comunidad educativa ha llevado a varios padres a analizar alternativas legales. “Si no hay una solución real, vamos a reunirnos con otras familias para presentar un amparo. Ya no se trata solo de clases perdidas: se están vulnerando derechos básicos de nuestros hijos”, advirtió la madre.

La situación en las escuelas públicas de Río Grande sigue escalando, con familias que exigen medidas concretas para garantizar la continuidad pedagógica. En medio de un contexto de reclamos gremiales, crece la demanda de que se respete el derecho de niños y niñas a recibir educación en condiciones dignas y estables.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *