Otro nombramiento y el mismo apellido: Vuoto suma a Carolina Yutrovic a su gabinete y reaviva el debate sobre la “profesionalización” del Estado
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, oficializó la designación de Carolina Yutrovic como nueva secretaria de Planificación e Inversión Pública, una decisión que volvió a encender críticas y cuestionamientos en torno a la permanencia casi ininterrumpida de dirigentes en cargos estatales.

El nombramiento se produce en un contexto de ajuste económico, caída de recursos nacionales y fuerte impacto sobre los municipios, escenario en el que el discurso oficial insiste en la necesidad de “optimizar recursos”. Sin embargo, la respuesta política vuelve a ser la misma: reciclar nombres históricos del aparato estatal, con trayectorias extensas y consolidadas dentro del sistema público.
Yutrovic acumula más de 30 años vinculada directa o indirectamente al Estado, ocupando cargos en casi todos los niveles de gobierno. Su recorrido incluye funciones gremiales en los años ’90, puestos clave en el Ejecutivo provincial entre 2007 y 2015 —como subsecretaria y ministra—, un paso por el Municipio de Ushuaia entre 2016 y 2019, y dos mandatos consecutivos como diputada nacional (2019–2025). Apenas finalizado su ciclo legislativo, retorna a la gestión ejecutiva local.
La designación reabre el debate sobre un fenómeno cada vez más cuestionado por distintos sectores sociales y políticos: la existencia de una dirigencia que parece vivir permanentemente del Estado, alternando cargos sin interrupciones significativas, mientras amplios sectores de la población enfrentan precarización laboral, desempleo o falta de oportunidades.
Desde el Ejecutivo municipal se justificó la decisión en la “experiencia” y la “capacidad de gestión” de la funcionaria. No obstante, las críticas apuntan a que la experiencia no puede ser el único criterio, especialmente cuando se traduce en una concentración reiterada de responsabilidades en las mismas figuras, limitando la renovación, la pluralidad de miradas y la incorporación de nuevos cuadros técnicos.
El caso Yutrovic no es aislado, sino parte de una lógica estructural del oficialismo fueguino, donde ex funcionarios, ex legisladores y referentes partidarios rotan de un cargo a otro, independientemente de los resultados de gestión o de los cambios de contexto económico y social.
En una ciudad que enfrenta desafíos urgentes en materia de infraestructura, acceso a la vivienda, servicios públicos y planificación urbana, el interrogante que surge no es menor: ¿la falta de recambio es una elección política o una incapacidad de formar nuevas dirigencias?
Mientras tanto, el Municipio suma una nueva secretaria, el gabinete se amplía y el Estado continúa siendo el principal refugio laboral de una dirigencia que, lejos de retirarse, se perpetúa en funciones públicas bajo distintos sellos y cargos.
