La situación financiera de la Obra Social del Estado Fueguino volvió a generar preocupación ante la acumulación de fondos que, según denunciaron desde el organismo, todavía no fueron transferidos por el Gobierno provincial. Horacio Gallego, representante de los jubilados en OSEF, aseguró que en los últimos dos meses se generó una deuda de aproximadamente 7.700 millones de pesos por aportes y contribuciones, a la que se suman 10.700 millones correspondientes a RUPE.
Gallego advirtió que la falta de esos recursos puede comprometer el funcionamiento de la obra social y los avances conseguidos durante los últimos meses con prestadores, medicamentos y otras prestaciones. Además, adelantó que solicitará que el Directorio analice la posibilidad de recurrir al mecanismo establecido por la Ley 1627 para que el Banco de Tierra del Fuego actúe como agente de retención.
Denuncian una deuda de casi $7.700 millones por aportes y contribuciones
Gallego explicó que OSEF atravesaba un proceso de recuperación después de las dificultades financieras registradas anteriormente. Entre las medidas implementadas mencionó la renegociación de contratos con prestadores, modificaciones en la modalidad de adquisición de medicamentos y diferentes acciones destinadas a optimizar los recursos.
Sin embargo, aseguró que durante los últimos dos meses volvieron a acumularse obligaciones impagas.
“El gran problema que tenemos es justamente el Gobierno de la Provincia. El Gobierno de la Provincia nos debe 7.600 millones y hasta ahora no tenemos respuesta”, manifestó. Según explicó, ese monto representa prácticamente un mes completo de aportes y contribuciones para la obra social.
El representante de los jubilados señaló además que existen otras deudas de organismos, entre ellas las correspondientes al Municipio y al Concejo Deliberante de Tolhuin, aunque remarcó que el principal problema por su magnitud corresponde al Ejecutivo provincial.
Podrían pedir que el Banco Tierra del Fuego retenga los fondos
Ante la falta de respuestas, Gallego informó que está enviando una nota a la Presidencia de OSEF para solicitar que el tema sea tratado formalmente por el Directorio.
El objetivo es analizar la aplicación de la Ley 1627, que, según explicó, contempla un mecanismo para actuar cuando el Gobierno no transfiere los recursos correspondientes.
“Tenemos que informarle de esta situación al Banco de Tierra del Fuego para que se convierta en agente de retención”, indicó.
Gallego lamentó tener que recurrir a esta alternativa y sostuvo que la demora en las transferencias termina trasladando los problemas financieros provinciales hacia OSEF.
“Nos van traspasando el déficit provincial a la obra social”, cuestionó, y remarcó que en materia sanitaria no existe la posibilidad de postergar gastos indefinidamente: “Nosotros es solamente salud, y si nosotros no tenemos ese dinero no podemos brindar ese servicio”.
La deuda de RUPE alcanza los $10.700 millones
A la falta de aportes y contribuciones se agrega otra suma considerable vinculada con las prestaciones RUPE.
“Concretamente de RUPE tenemos una deuda de 10.700 millones”, precisó Gallego.
De acuerdo con su planteo, la combinación de ambos conceptos representa una fuerte presión sobre las cuentas de la obra social y obliga permanentemente a buscar alternativas para mantener las prestaciones.
“El gran problema es que no nos pagan en tiempo y forma y tenemos que andar haciendo malabares para ver cómo podemos cumplir con los afiliados”, afirmó.
Tomando los dos montos mencionados por Gallego, la deuda señalada supera los 18.000 millones de pesos entre aportes y contribuciones y fondos vinculados con RUPE.
Advirtió que están en riesgo los avances logrados con los prestadores
Gallego sostuvo que uno de los mayores problemas es recuperar la confianza de los prestadores después de las dificultades atravesadas anteriormente por OSEF.
Según explicó, todavía existen profesionales y prestadores que muestran resistencia a trabajar con la obra social debido a experiencias anteriores relacionadas con los pagos.
“Cuando estamos asomando la cabeza, el Gobierno otra vez nos manotea los bolsillos, otra vez nos manotea la plata, y obviamente eso lo ve el prestador”, expresó.
“Cada vez que hacemos un envión el Gobierno nos pone un palo en la rueda”, agregó.
“Es una mochila de plomo que tenemos con el Gobierno”
El representante de los jubilados aseguró que agotarán las instancias disponibles para reclamar los recursos y manifestó su expectativa de que la situación pueda resolverse antes de afectar las prestaciones.
“Esperemos no llegar a eso. Nosotros vamos a agotar todas las instancias para insistir”, sostuvo al ser consultado sobre la posibilidad de volver a tener dificultades para afrontar los pagos relacionados con medicamentos y laboratorios.
Gallego fue especialmente crítico al dimensionar el volumen de fondos pendientes: “Siete mil setecientos millones, que eso solamente de aportes y contribuciones, y después la deuda RUPE, que son diez mil setecientos millones. No es menor”.
“Es muchísima plata la que está debiendo el Gobierno (…) es una mochila de plomo que tenemos con el Gobierno”, afirmó.
Analizan recurrir al Tribunal de Cuentas
Gallego explicó que los reclamos comenzaron verbalmente y posteriormente fueron formalizados mediante notas. Si las gestiones dentro del Directorio no prosperan, indicó que también analiza recurrir al Tribunal de Cuentas.
El representante señaló que la preocupación está directamente relacionada con la capacidad de OSEF para responder a las necesidades de sus beneficiarios y recordó que, independientemente de las dificultades financieras, la obra social debe cumplir con las prestaciones y con las decisiones judiciales que puedan surgir.
“Vamos a luchar para que nos den lo que nos corresponde”, concluyó.

