Obesidad infantil en Río Grande: una realidad preocupante que exige acción inmediata
En Río Grande, la obesidad infantil se ha convertido en una problemática grave que afecta desde edades cada vez más tempranas, comenzando en niños incluso desde los cuatro años. La combinación de una alimentación poco saludable, la falta de ejercicio físico y el aumento del uso de dispositivos electrónicos son los principales factores que han llevado a que entre el 30% y el 50% de los niños atendidos presenten sobrepeso u obesidad.
La pediatra Yanina Montenegro, referente local de la Fundación CONIN, brindó detalles preocupantes sobre esta realidad en una entrevista radial para el programa “Un Gran Día” de ((La 97)) Radio Fueguina. La médica alertó que la situación es visible a diario en los consultorios, destacando que ahora es habitual atender niños desde los tres años con problemas de sobrepeso.
«Es impactante ver en cualquier lugar, sea en la guardia o en consulta regular, la cantidad creciente de niños afectados por obesidad», señaló Montenegro, y añadió que esta problemática alcanza niveles tan altos que incluso se ha debido limitar el ingreso a programas específicos por exceso de participantes.
Según Montenegro, la rutina diaria de los niños es clave en el desarrollo de esta problemática. Explicó que la mayoría no realiza actividades deportivas a pesar de que Río Grande ofrece múltiples espacios para ello. Al regresar de la escuela, muchos niños optan por entretenerse con pantallas en lugar de salir a jugar o hacer ejercicio físico.
Los malos hábitos alimenticios agravan aún más el panorama. La pediatra indicó que la dieta de los niños sigue dominada por alimentos altos en calorías, azúcar y harinas, tales como alfajores, galletitas, caramelos y bebidas azucaradas. Aunque el incremento de precios de estos productos ha reducido ligeramente su consumo, siguen estando muy presentes en el día a día. Montenegro añadió que incluso en los kioscos escolares es frecuente encontrar productos poco saludables.
Desde abril, en Río Grande se implementó un programa específico para atender a niños con sobrepeso y obesidad, particularmente en edades comprendidas entre 6 y 12 años. Este plan, coordinado por CONIN, se llenó rápidamente debido a la gran demanda. Dentro de esta iniciativa, los niños participan en talleres lúdicos, artísticos, actividades musicales y deportivas, además de contar con apoyo psicológico y nutricional. También se involucra directamente a los padres, a quienes se les brinda orientación mensual con especialistas para mejorar los hábitos familiares.
Montenegro enfatizó la importancia crucial del acompañamiento familiar: «Necesitamos que los padres participen activamente, tomando decisiones alimentarias saludables y fomentando el ejercicio físico en sus hijos. Solo así podremos lograr cambios duraderos».
La médica también alertó sobre el papel insuficiente del sistema de salud en la prevención y seguimiento de esta problemática, destacando la importancia de controles pediátricos regulares que permitan detectar y atender tempranamente los casos de obesidad infantil. Según afirmó, una intervención temprana es clave para prevenir problemas de salud graves en la adultez, como diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares.
Finalmente, Montenegro remarcó la necesidad de abordar también el impacto psicológico que genera la obesidad infantil. Advirtió sobre la importancia de enfrentar problemas como el bullying y la baja autoestima desde un enfoque integral que contemple el bienestar emocional de los niños.
Ante este complejo escenario, es urgente una acción coordinada entre autoridades, profesionales de la salud, escuelas y familias para revertir la alarmante tendencia de obesidad infantil en Río Grande. La salud presente y futura de los niños depende de ello.
