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Nuevo esquema tarifario en energía: simplificación y reducción de subsidios

El gobierno nacional, a través de la Secretaría de Energía, implementará un nuevo sistema tarifario que reemplazará la segmentación establecida anteriormente. Este cambio, liderado por la secretaria María Tettamanti, entrará en vigor el 1 de abril y busca simplificar las categorías actuales para establecer una división clara entre usuarios subsidiados y no subsidiados.

El plan eliminará las clasificaciones N1, N2 y N3, dando prioridad a la tarifa social como herramienta principal para proteger a los sectores más vulnerables. Según las proyecciones, este beneficio cubrirá a todos los usuarios de bajos ingresos (actuales N2) y a una parte de los hogares de ingresos medios (N3), lo que permitirá alcanzar hasta el 40% de la población, en sintonía con los índices actuales de pobreza.

Ajuste dinámico de subsidios

El nuevo sistema ajustará el porcentaje de beneficiarios en función de los índices de pobreza. “Si la pobreza disminuye, también se reducirá el universo de usuarios subsidiados”, explicaron fuentes del sector. Esta medida apunta a una mayor flexibilidad en la asignación de recursos públicos.

Impacto en los usuarios

Actualmente, el 42% de los usuarios eléctricos no reciben subsidios (N1), mientras que el 39% pertenece al segmento subsidiado (N2) y el 19% al intermedio (N3). Bajo el nuevo esquema, una proporción considerable de los usuarios N3 será reclasificada como no subsidiada, lo que afectará a unos 3,7 millones de hogares entre julio de 2024 y abril de 2025.

En el caso del gas natural, el impacto será similar. Hoy, el 44% de los usuarios están en la categoría sin subsidios (N1), el 33% recibe tarifa subsidiada (N2) y el 24% pertenece al segmento intermedio (N3). Con el nuevo sistema, 1,5 millones de hogares perderán beneficios en el mismo período.

Consecuencias del RASE

El Registro de Acceso a los Subsidios de Energía (RASE), creado por el gobierno anterior, también influyó en la reducción de beneficiarios. Cerca de 1,7 millones de usuarios, que originalmente pertenecían al segmento N2, fueron trasladados a la categoría N1 al no completar su inscripción en el registro, perdiendo así sus subsidios.

Este cambio en el esquema tarifario pretende establecer una estructura más eficiente y equitativa, aunque tendrá un impacto directo en millones de hogares, que deberán afrontar mayores costos en sus facturas de energía.

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