Nueva regulación habilita la importación legal de electrodomésticos desde Chile: ¿vale la pena?
Recientemente se modificaron las normativas que permiten a argentinos y residentes mayores de 16 años importar electrodomésticos de línea blanca, como heladeras, lavarropas y cocinas, desde el extranjero bajo ciertas condiciones. Este cambio pone fin a una exclusión vigente desde hace décadas y abre la posibilidad de acceder a productos a precios significativamente más bajos, especialmente desde países vecinos como Chile.
El atractivo principal radica en el ahorro potencial que esta opción representa. Por ejemplo, una heladera Samsung No Frost de 230 litros cuesta alrededor de 290 mil pesos chilenos, equivalentes a unos 390 mil pesos argentinos, mientras que un modelo similar en Argentina puede superar el millón de pesos. En cocinas y lavarropas, la brecha de precios también es notoria, con diferencias que pueden alcanzar hasta un 200% en algunos casos.
Sin embargo, el ahorro económico inicial no es el único factor a considerar. Los electrodomésticos de línea blanca son voluminosos y su traslado implica gastos adicionales, planificación y tiempo. Además, la compra en el mercado local ofrece facilidades como cuotas sin interés, garantías con cobertura nacional y entrega directa al domicilio, aspectos que muchos consumidores valoran por comodidad y seguridad.
El nuevo sistema de importación personal permite ingresar legalmente una unidad de estos productos por año calendario mediante un proceso digital, facilitando el control aduanero y la formalización de la compra transfronteriza. Esto representa un cambio importante frente a la normativa anterior, que impedía explícitamente la importación de estos artículos.
Esta apertura ofrece una oportunidad para quienes pueden organizar la logística y cumplir con los trámites, especialmente para quienes viven en zonas cercanas a la frontera con Chile. Para otros consumidores, la conveniencia dependerá de un análisis equilibrado entre precio, costos adicionales y servicios ofrecidos localmente.
En conclusión, la importación de línea blanca desde Chile se posiciona como una alternativa viable y económica para ciertos perfiles, aunque no exenta de desafíos. Cada comprador deberá evaluar con atención todos los factores involucrados antes de decidir la mejor opción para su próximo electrodoméstico.
