La planta de la ex Aires del Sur comenzará una nueva etapa con la llegada de la empresa Athuel, que quedará a cargo de las instalaciones durante los próximos seis meses. La entrega formal se realizará mediante un acta junto a la Justicia, mientras los trabajadores aguardan precisiones sobre las condiciones laborales y la cantidad de operarios que podrán regresar a sus puestos.
Maxi Uriona, delegado de los trabajadores, explicó que todavía continúan las conversaciones con la nueva firma y que, hasta el momento, no existe una confirmación sobre las incorporaciones. “Desgraciadamente los ingresos todavía no están definidos, las condiciones tampoco. Estamos charlando, pero no tenemos nada confirmado”, señaló en declaraciones a “Lanoventa Puntouno”.
Uriona destacó las gestiones realizadas desde la Unión Obrera Metalúrgica para conseguir que Athuel avanzara sobre la planta. En ese sentido, valoró la intervención de la conducción sindical y particularmente el acompañamiento del secretario general de la UOM nacional, Abel Furlán, para acercar posiciones y encontrar una alternativa que permita recuperar la actividad.
Con la nueva administración, los trabajadores entienden que comienza una segunda instancia del conflicto. El delegado remarcó que existe una relación de respeto con los representantes de Athuel y aseguró que el personal está dispuesto a demostrar la capacidad productiva que conserva el establecimiento.
“Nosotros somos obreros, ellos son los que vienen a hablar acá, son un rango intermedio en nombre de Athuel. Ellos saben que nosotros somos gente respetuosa y que tenemos la voluntad de trabajar, somos mano de obra calificada”, expresó Uriona al referirse al vínculo que se empieza a construir con la compañía.
Uno de los principales argumentos de los trabajadores es que la fábrica se encuentra en condiciones de retomar la producción. Según indicó el delegado, Athuel recibió una planta operativa y ahora deberá avanzar con los insumos, materiales y la organización necesaria para poner nuevamente en funcionamiento las líneas.
“Ellos alquilaron una planta en condiciones. Lo único que le falta es la mano de obra y los materiales”, sostuvo. También aclaró que, a partir de la entrega formal de las instalaciones, los operarios no podrán ingresar sin la correspondiente autorización de la nueva empresa.
La expectativa está puesta principalmente en el futuro de las 122 personas que integraban el plantel. Uriona sostuvo que se trata de trabajadores capacitados, con experiencia dentro de la fábrica y preparados para reincorporarse de manera inmediata si la empresa decide avanzar con las contrataciones.
“Vamos a demostrarle a Athuel, al grupo Novatech, que esta es una planta totalmente funcional; le vamos a demostrar que somos 122 personas calificadas, listos para trabajar”, afirmó.
Para el delegado, conseguir una empresa interesada en hacerse cargo de las instalaciones representa solamente una parte del objetivo. El próximo desafío será lograr que la producción pueda sostenerse comercialmente y que la recuperación de la actividad incluya efectivamente a los trabajadores.
“Este fue el 50% de la lucha. Ahora el otro 50% de la lucha va a ser lograr que se venda y con los compañeros adentro”, resumió Uriona.
La llegada de Athuel abre así una nueva expectativa para la planta, aunque todavía quedan interrogantes centrales por resolver. La definición sobre las incorporaciones, las condiciones de contratación y el inicio efectivo de la producción serán los próximos pasos de un proceso seguido de cerca por las 122 familias que esperan regresar a la actividad.

