“No somos ladrones”: familia allanada en Río Grande negó vinculación con el robo a una escuela
Una familia de Río Grande denunció públicamente haber sido señalada de manera injusta tras un allanamiento realizado en su vivienda, en el marco de la investigación por un robo ocurrido días atrás en un establecimiento educativo de la ciudad.

El procedimiento fue llevado adelante por personal de la Policía Provincial de Tierra del Fuego, dependiente de la Comisaría Tercera, por orden del Juzgado de Instrucción N.º 2 del Distrito Judicial Norte. La medida se relaciona con un hecho ilícito denunciado el 26 de enero en una escuela ubicada sobre calle Pioneros Fueguinos al 200, donde habrían sustraído equipos de audio.
Según el parte oficial, en el domicilio de calle Balbín al 2600 se secuestraron elementos de interés para la causa y se identificó a ocho personas mayores de edad.
Sin embargo, tras el operativo, una de las moradoras de la vivienda, Filomena, decidió hacer público su descargo y aseguró que su familia no tiene ninguna relación con el hecho investigado.
“Nos acusan de algo que no hicimos. Somos una familia trabajadora, humilde, y nunca tuvimos problemas con nadie”, expresó.
“Fue una situación muy angustiante”
La mujer relató que el allanamiento se produjo mientras la familia se encontraba en la casa y que el procedimiento generó momentos de tensión, especialmente por la presencia de menores.
“Estábamos todos tranquilos, con mis hijos y mis nietos. De repente entraron y se llevaron los celulares de todos. Nos quedamos incomunicados”, contó.
Según explicó, incluso debió salir a pedir ayuda a vecinos porque uno de sus nietos presentaba un problema de salud y no contaban con teléfonos para comunicarse.
Además, aseguró que algunos de los elementos que la Policía intentó incautar serían de su propiedad y que cuenta con la documentación correspondiente.
“Tengo las boletas del equipo de música y de los celulares. Todo es nuestro. Es muy feo que te traten como delincuente sin serlo”, afirmó.
Más de 30 años en el barrio
Filomena señaló que vive en el lugar desde hace más de tres décadas y que es la primera vez que atraviesan una situación similar.
“Hace más de 30 años que vivimos acá. Jamás tuvimos un problema. Que ahora nos acusen de robo es una injusticia muy grande”, sostuvo.
La familia remarcó que colaborará con la Justicia para aclarar la situación y pidió que se investigue con responsabilidad.
La causa continúa
Desde la Policía indicaron que el allanamiento forma parte de las diligencias ordenadas por la Justicia para esclarecer el robo en la escuela y que la investigación continúa en curso.
Mientras tanto, la familia espera que el avance de la causa permita despejar sospechas y recuperar los elementos secuestrados.
“Solo queremos que se sepa la verdad. No somos ladrones”, concluyó.
