La recuperación de la Base Antártica Petrel comenzó a ganar protagonismo dentro de la planificación que Nación y Tierra del Fuego proyectan para fortalecer la presencia argentina en el extremo sur. El objetivo es que la instalación deje de ser solamente una base antártica y se transforme en un punto capaz de conectar operaciones aéreas y marítimas con Ushuaia, ampliando las posibilidades logísticas del país hacia el continente blanco.
El proyecto fue uno de los temas analizados durante la visita a Ushuaia del canciller Pablo Quirno y del ministro de Defensa, Carlos Presti. Ambos mantuvieron un encuentro con el gobernador Gustavo Melella y recorrieron el predio de la futura Base Naval Integrada, en una agenda que también incluyó el Polo Logístico Antártico impulsado desde la Provincia.
La reunión permitió poner sobre una misma mesa tres iniciativas diferentes pero vinculadas estratégicamente: la Base Naval Integrada, el Polo Logístico Antártico de Ushuaia y la modernización de Petrel. Desde el Gobierno fueguino consideran que la base antártica puede convertirse precisamente en el punto que articule los otros dos proyectos.
Melella busca consolidar un corredor Ushuaia-Petrel
Uno de los planteos del gobernador estuvo dirigido a darle prioridad al Polo Logístico Antártico, una iniciativa que no debe confundirse con la Base Naval Integrada. El proyecto provincial apunta a desarrollar infraestructura para movimiento de cargas, abastecimiento y prestación de servicios a terceros que operen hacia la Antártida.
La mirada estratégica apunta a conformar un eje Ushuaia-Petrel capaz de competir regionalmente con el esquema que Chile desarrolló entre Punta Arenas y la Base Presidente Frei. Para Tierra del Fuego, avanzar en esa dirección también abriría posibilidades económicas relacionadas con los servicios que requieren las diferentes campañas antárticas.
Petrel tendría un papel decisivo dentro de ese corredor debido a sus características geográficas y operativas. El proyecto contempla que el transporte marítimo pueda vincularse con las operaciones aéreas, permitiendo articular buques y aeronaves y ofreciendo esa capacidad también dentro de programas internacionales de cooperación.
Una pista que permitiría ampliar las operaciones
La recuperación integral de Petrel contempla la modernización de las instalaciones habitacionales y la ampliación de su capacidad aérea. Es uno de los objetivos concretos incorporados a la política antártica que se busca desarrollar durante los próximos años.
Actualmente cuenta con una nueva pista de grava de aproximadamente 1.200 metros, donde ya fueron realizados aterrizajes de prueba con aeronaves SAAB 340 de la Fuerza Aérea Argentina y Beechcraft B-200 pertenecientes a la Aviación Naval.
Entre las ventajas señaladas aparece la posibilidad de operar durante todo el año, mientras que Marambio presenta mayores restricciones climáticas durante el invierno. Petrel cuenta además con una extensa historia aeronaval: comenzó como destacamento en 1952 y posteriormente funcionó como Estación Aeronaval, con operaciones de diferentes aeronaves de la Armada.
Más de $200 mil millones para proyectos en Ushuaia y la Antártida
El nuevo impulso también está acompañado por recursos nacionales. Tras los anuncios presidenciales relacionados con Malvinas, el Decreto 867/2026 asignó más de $200.000 millones para proyectos vinculados con la Base Naval Integrada de Ushuaia y la Base Conjunta Antártica Petrel.
En paralelo, la futura Base Naval Integrada representa una inversión de una escala considerablemente mayor. De acuerdo con las estimaciones mencionadas en el informe, solamente el proyecto de Ushuaia tendría un costo total de entre 400 y 500 millones de dólares. Desde el Gobierno fueguino señalaron que se esperan licitaciones en el corto plazo y solicitaron que las empresas radicadas en Tierra del Fuego sean consideradas en ese proceso.
El desafío será avanzar simultáneamente sobre las distintas piezas de una estrategia que busca conectar Ushuaia con la Antártida mediante infraestructura naval, aérea y logística. Para Tierra del Fuego, además de su importancia soberana y geopolítica, el desarrollo abre la posibilidad de captar una mayor porción de los servicios que actualmente demandan las operaciones internacionales hacia el continente blanco.

