El conflicto laboral en Mirgor sumó un nuevo episodio este martes en Río Grande: cuatro delegados de la planta automotriz ubicada sobre la calle Einstein denunciaron que no pudieron acceder a sus puestos de trabajo. Los representantes no suscribieron el acuerdo integral entre la empresa y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), una decisión que, según sostienen, responde al mandato de la asamblea.
José Arenas, uno de los afectados, relató que el personal de seguridad les comunicó la prohibición cuando se presentaron a primera hora. Al momento de brindar sus declaraciones, aseguró que ninguno había recibido una notificación oficial con los fundamentos de la restricción.
Para el delegado, lo ocurrido estaría relacionado con la negativa a acompañar el convenio. Señaló que los trabajadores habían establecido como condición para cualquier entendimiento la permanencia de todos los empleados en la fábrica y la posibilidad de que sus representantes desarrollaran sus tareas gremiales.
“Se podría llegar a firmar o acordar siempre y cuando sea con toda la gente adentro y con los delegados también adentro”, expresó Arenas. Además, indicó que los delegados de otras razones sociales del grupo pudieron ingresar normalmente y vinculó esa diferencia con la adhesión al acuerdo.
El convenio contempla suspensiones de hasta 15 jornadas mensuales, con una compensación equivalente al 75% del salario neto diario. También incorpora un premio anual condicionado por la productividad y el presentismo, además de pautas para la actividad sindical. Los cuatro representantes de la planta automotriz mantienen su decisión de no firmarlo.
La controversia se produce después de una negociación que, a fines de septiembre, había permitido postergar los despidos anunciados y extender las conversaciones hasta el 8 de octubre. Durante ese plazo, los trabajadores alcanzados quedaron dispensados de prestar servicios y percibieron el 75% del salario neto diario por cada jornada de suspensión. Tras el vencimiento de esa instancia, se concretaron 30 desvinculaciones, de acuerdo con la información difundida el 10 de octubre, que Arenas también cuestionó.
Las diferencias entre la empresa y los trabajadores se arrastran desde agosto, con denuncias por despidos y restricciones de acceso a distintas plantas. Aunque las instancias de conciliación posibilitaron el regreso de algunos representantes, la situación denunciada este martes vuelve a poner en discusión el ejercicio de la representación gremial. Los cuatro delegados aguardan una explicación formal de Mirgor sobre la medida.

