Mirgor analiza cambios laborales para mejorar la competitividad y reorganizar su estructura productiva
El Grupo Mirgor evalúa una serie de modificaciones en su esquema laboral y organizativo que podrían impactar en distintas áreas de la actividad industrial fueguina. Las iniciativas, que trascendieron en las últimas horas, apuntan a reforzar la competitividad, optimizar procesos internos y garantizar la continuidad de los planes productivos, especialmente en el sector automotriz.

Entre los principales objetivos planteados figura el fortalecimiento de las actividades vinculadas a la industria automotriz, procurando asegurar el cumplimiento de los programas de producción y avanzar hacia una mayor independencia de estas operaciones respecto del resto de las unidades industriales del grupo.
Según trascendió, la empresa también estaría analizando la implementación de un nuevo esquema de jornada laboral orientado a mejorar la eficiencia operativa y adaptar la organización del trabajo a las exigencias actuales del mercado.
Otro de los puntos en estudio sería solicitar a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) la unificación salarial entre las seccionales de Río Grande y Ushuaia, con el propósito de establecer condiciones homogéneas para toda la actividad dentro de la provincia.
Asimismo, se evalúa la puesta en marcha de un sistema de compensación de horas que permita optimizar la administración de la jornada laboral y reducir la necesidad de recurrir a horas extraordinarias.
Dentro de las propuestas también aparece la creación de una categoría diferencial destinada a nuevos proyectos productivos, con escalas salariales y categorías específicas que permitan acompañar los requerimientos de competitividad y alinearse con las condiciones vigentes en otras plantas de la actividad.
En materia organizativa, Mirgor buscaría avanzar en la unificación y reorganización del área de logística, promoviendo una estructura más eficiente y adaptada a las necesidades operativas actuales.
Las versiones recogidas también señalan la intención de coordinar las asambleas gremiales con la empresa, procurando minimizar su impacto sobre la producción y el cumplimiento de los programas de fabricación.
Además, se analiza la posibilidad de unificar categorías laborales y redefinir sus alcances, estableciendo criterios homogéneos para toda la actividad industrial del grupo.
Entre las medidas en evaluación figura también la implementación de un plan de retiro voluntario para aquellos trabajadores que decidan adherirse bajo las condiciones que eventualmente se establezcan.
Finalmente, trascendió que la empresa estudia mecanismos para abordar situaciones vinculadas al ausentismo y al desempeño laboral, incluyendo una revisión del actual acuerdo de ausentismo mínimo con el objetivo de adecuarlo a las metas de productividad y sostenibilidad de la operación.
