El recuerdo de Mingo Gutiérrez volvió a reunir a amigos y personas que compartieron distintos momentos de su vida en Río Grande. A un año de su fallecimiento, se realizó un emotivo homenaje en el que las anécdotas, las palabras de afecto y el reconocimiento a su trayectoria permitieron mantener presente la figura de quien dedicó gran parte de su vida a preservar y transmitir la historia de la ciudad.
Durante el encuentro, quienes lo conocieron destacaron no solamente su trabajo como historiador, escritor, docente y comunicador, sino también su calidad humana y la generosidad con la que compartía sus conocimientos. Su ausencia dejó un espacio difícil de ocupar, especialmente entre quienes recurrían a él para reconstruir acontecimientos, identificar fotografías antiguas o conocer detalles del pasado riograndense.
Un homenaje marcado por los recuerdos y la amistad
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo acompañado por la lectura de un texto dedicado a su memoria. Allí se evocaron sus habituales recorridas por las calles de Río Grande, sus encuentros con vecinos y aquella costumbre de detenerse para observar el paisaje y conversar con quienes se cruzaban en su camino.
Durante la lectura se recordó la diversidad de facetas que caracterizaron su vida: profesor, maestro, escritor, político, historiador, vecino, locutor de radio y ciudadano ilustre. También se destacó su compromiso con la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones y su permanente interés por mantener viva la identidad de Tierra del Fuego.
“Mingo a todos nos dejó su sabiduría, su conocimiento, su docencia, su tiempo, su voz, su paz. Nos marcó el camino, el legado, él fue el faro, él fue la luz”, expresó uno de los participantes durante el homenaje.
El mensaje también puso en valor una de las enseñanzas que dejó Gutiérrez: la importancia de ser buenos vecinos y de contar la historia de Río Grande y de la isla para que las nuevas generaciones conozcan sus raíces.
Las anécdotas de un hombre que conocía cada rincón de Río Grande
Otro de los participantes compartió una experiencia que permitió recordar el profesionalismo de Mingo durante la producción de materiales documentales. Relató que, en una oportunidad, habían alquilado un estudio de radio para grabar una narración de aproximadamente veinte minutos, pero Gutiérrez logró completar toda la lectura de manera continua y sin equivocaciones.
La situación sorprendió al equipo de producción, que había reservado el estudio durante dos horas. Su capacidad para interpretar los textos, modificar expresiones y utilizar distintos tonos de voz quedó grabada en la memoria de quienes trabajaron junto a él.
El testimonio también reflejó cuánto se extraña actualmente su conocimiento sobre la historia local. Según relató, todavía hay personas que buscan información sobre fotografías, acontecimientos o antiguos vecinos y que, en otras circunstancias, habrían encontrado las respuestas consultando directamente a Mingo.
La importancia de preservar su archivo histórico
Durante el homenaje también surgió una preocupación vinculada con el destino del material que Gutiérrez reunió a lo largo de su vida. Uno de sus amigos manifestó el deseo de que en algún momento pueda realizarse un trabajo para recuperar y preservar ese archivo, al considerar que contiene información de enorme valor para la memoria de Río Grande.
“Ojalá en algún momento podamos hacer algo con el archivo de él, porque ahí hay mucho material. Y la verdad que es una pena enorme que se pierda”, expresó durante su intervención.
El encuentro permitió recordar, además, las visitas que recibía en su casa, donde compartía conversaciones sobre literatura, historia y diferentes aspectos de la vida fueguina. Quienes lo frecuentaban también evocaron con humor su particular manera de organizar los encuentros y su exigencia con los horarios.
A un año de su partida, el homenaje dejó en evidencia que la presencia de Mingo Gutiérrez continúa vigente en la memoria de quienes lo conocieron. Su legado permanece ligado a las historias que logró rescatar, los conocimientos que transmitió y el compromiso que mantuvo con la identidad de Río Grande.

