La Justicia deberá resolver la situación procesal de Milesi, acusado por un episodio que comenzó con el robo de bebidas alcohólicas en un comercio y derivó posteriormente en una persecución y en una presunta amenaza con arma blanca dentro de una vivienda.
De acuerdo con la acusación, el imputado habría ingresado a un local comercial y sustraído tres botellas de fernet y una de whisky. Tras advertir lo ocurrido, el comerciante inició una persecución que terminó cuando Milesi ingresó a una casa perteneciente a una familia gitana con la intención de ocultarse.
Fue en ese domicilio donde se habría producido el episodio más grave. Una joven declaró que el acusado irrumpió portando un cuchillo y la amenazó con “darle un puntazo”. Poco después, el hombre fue reducido y detenido por personal policial.
Durante el juicio surgieron diferencias entre las declaraciones de los testigos. El propietario del comercio indicó que durante la sustracción de las bebidas no fue intimidado con ningún arma. Este punto podría resultar determinante para establecer cuál será finalmente la figura penal aplicada.
La discusión se concentra ahora en determinar si corresponde mantener la acusación por robo agravado por el uso de arma o si el hecho debe dividirse entre un robo simple y el posterior delito de amenazas. La controversia se origina en que el cuchillo, según las pruebas expuestas, habría aparecido recién durante la fuga y no al momento de concretarse el robo.
El fiscal Jorge López Oribe interviene en la acusación, mientras que la defensa está representada por el abogado Lucas Sartori. La definición podría conocerse después de los alegatos previstos para esta jornada. En caso de ser condenado, Milesi deberá cumplir una eventual pena de manera efectiva debido a que registra antecedentes penales.

