Menos ventas y mayores costos: el comercio de Ushuaia rechaza nuevas cargas fiscales

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La Cámara de Comercio de Ushuaia advirtió que los establecimientos comerciales no tienen margen para afrontar una mayor presión tributaria. Su presidente, Daniel González, cuestionó las modificaciones previstas en el proyecto de Presupuesto 2027 y alertó sobre sus posibles consecuencias en los precios, el empleo y las inversiones.

En declaraciones a Radio Provincia, el dirigente describió un escenario marcado por el incremento de los gastos de funcionamiento y el debilitamiento del consumo. “El comercio no está preparado para asumir un costo extra, ya demasiado tenemos con los costos fijos que han aumentado y con la baja capacidad de compra de nuestros clientes que eso genera menos ventas”, expresó.

Según González, la propuesta presupuestaria contempla aumentos de Ingresos Brutos para distintas actividades. “Principalmente incluye un impuestazo, un aumento de varias actividades del coeficiente de ingresos brutos”, señaló. También remarcó que el sector viene expresando su oposición a nuevas cargas desde las discusiones sobre el financiamiento educativo.

El representante de los comerciantes distinguió ambas iniciativas. Explicó que el proyecto de financiamiento educativo prevé incrementos relacionados con el Banco de Tierra del Fuego y la red de distribución de gas, mientras que las disposiciones incluidas en el presupuesto alcanzarían directamente a la actividad comercial.

Para el titular de la Cámara, el debate debe ir más allá de las alícuotas y abordar una revisión integral de Ingresos Brutos, incluida su eventual eliminación. “Nosotros históricamente venimos planteando que el impuesto de ingresos brutos es el más destructivo que existe en el sistema”, afirmó, y mencionó que otras provincias introdujeron modificaciones para determinados sectores.

González también cuestionó la continuidad de tributos que nacieron con una finalidad específica y un plazo limitado. Como ejemplo, mencionó el aporte del 1,5% destinado al denominado fondo social, que, según recordó, fue establecido en 2004 por un año y luego prorrogado. “Ningún impuesto que se propuso y quedó firme volvió para atrás”, sostuvo. En ese marco, señaló que el comercio ya contribuye al financiamiento de la educación y la salud mediante ese esquema.

Sobre el tratamiento legislativo, expresó su expectativa de que los aumentos no sean aprobados y anticipó que las cámaras empresariales podrían impulsar un reclamo conjunto si la propuesta avanza. “Estamos en una economía sensible donde cualquier carga impositiva, la verdad que no suma”, manifestó, al advertir que una mayor presión fiscal puede desalentar inversiones y afectar puestos de trabajo.

Finalmente, explicó que cada establecimiento deberá evaluar si absorbe el incremento o lo traslada a sus precios. Por eso, reclamó mayor información pública sobre el alcance de las medidas y sus efectos en el consumo: “Hay que informar un poco más para que la sociedad entienda que quien decide aumentar impuestos lo recuerde en el momento que tenga que emitir un voto”.