El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, expresó su preocupación por las consecuencias de la reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia vinculada con la Ley de Tierras Rurales y puso el foco en la protección del territorio y los recursos naturales.
La resolución del máximo tribunal revocó el fallo que había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/2023, mediante el cual se derogó la Ley de Tierras Rurales. La Corte fundamentó su decisión en una cuestión procesal: consideró que la organización que inició la demanda no tenía legitimación para hacerlo y aclaró posteriormente que no se pronunció sobre la constitucionalidad de fondo del régimen. Como consecuencia de la decisión, vuelve a quedar vigente la derogación de la ley que establecía límites para la adquisición de tierras rurales por extranjeros.
“La tierra no es solamente un bien económico”
Frente a este escenario, Melella utilizó su cuenta en X para fijar posición. “Nos preocupa profundamente el alcance del fallo de la Corte Suprema que deja sin vigencia los límites a la adquisición de tierras por parte de extranjeros”, manifestó el mandatario fueguino.
Para el gobernador, el debate excede las operaciones inmobiliarias y debe analizarse desde una perspectiva territorial. “La tierra no es solamente un bien económico. Es territorio, recursos naturales, soberanía y futuro”, sostuvo.
Melella planteó además que, desde Tierra del Fuego, la protección del territorio nacional debe ocupar un lugar prioritario y vinculó esa posición con la defensa de los recursos y del patrimonio destinado a las próximas generaciones.
Inversiones, pero con protección del territorio
El gobernador también incorporó al debate la necesidad de generar inversiones y oportunidades económicas. Su planteo fue que ambos objetivos pueden desarrollarse sin comprometer el control sobre el territorio nacional.
“Tenemos el compromiso de trabajar entre todos para generar inversiones, desarrollo y oportunidades, pero sin vender ni poner en riesgo nuestro territorio”, expresó. Finalmente sintetizó su postura al señalar que “crecer y atraer inversiones no puede significar resignar soberanía”.
La discusión se produjo después de que la Corte revocara la decisión judicial que había impedido aplicar la derogación de la Ley de Tierras. El propio máximo tribunal aclaró este jueves que su sentencia estuvo limitada a determinar si quien promovió la demanda estaba habilitado para hacerlo y que existen otros procesos judiciales donde continúa discutiéndose la normativa.

