Masiva marcha en plaza de mayo por el día de la memoria: críticas a la gestión de Milei
El 24 de marzo, día de la memoria, la verdad y la justicia, miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo para rendir homenaje a las víctimas de la última dictadura militar, en una marcha que contó con una amplia participación de organizaciones de derechos humanos, movimientos sociales y partidos políticos de la oposición. Este año, el evento se convirtió también en un fuerte reclamo contra las políticas del gobierno de Javier Milei.
La movilización fue encabezada por destacadas figuras del movimiento por los derechos humanos, como Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, quien abrió el acto central. En su discurso, Carlotto subrayó la importancia de continuar con la búsqueda de la identidad de los niños apropiados durante la dictadura, recordando que hasta la fecha han logrado restituir la identidad de 139 personas. «La apropiación es una desaparición forzada», afirmó Carlotto, mientras reiteraba el llamado a la sociedad para que apoye en la localización de los desaparecidos.
A lo largo del acto, representantes de organizaciones como Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, HIJOS, y personalidades como Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, expresaron su firme rechazo a las políticas actuales del gobierno. Los organizadores de la marcha hicieron un llamado a la unidad popular, con consignas como “El pueblo unido jamás será vencido” y demandas específicas contra medidas implementadas por la gestión de Milei, especialmente aquellas que buscan desmantelar el Estado y privatizar servicios públicos.
Las críticas también apuntaron contra varias reformas impulsadas por el gobierno, como la reforma del Código Penal, la baja de la edad de imputabilidad, y la ley antiterrorista. Además, se rechazaron iniciativas como el DNU 70/23 y la Ley Bases, que fueron calificadas de corruptas y perjudiciales para la democracia y los derechos de los trabajadores.
El acto en Plaza de Mayo culminó con la lectura de un documento conjunto, en el que las organizaciones convocantes reiteraron su lucha por la justicia y la memoria, exigiendo la derogación de las reformas impulsadas por el gobierno y manifestando su rechazo al “negacionismo” y al “apologismo del genocidio”. Las críticas también se extendieron a la política de recortes en salud pública, destacando el cierre de hospitales y programas de salud, y denunciando la precarización del sistema de salud en el país.
Concluida la lectura del manifiesto, la multitud comenzó a desconcentrarse, sin que se registraran incidentes importantes, a pesar del operativo de seguridad desplegado en el lugar. La movilización reafirmó el compromiso de la sociedad argentina con la memoria histórica y el derecho a la justicia, mientras que las voces opositoras continuaron señalando el rumbo de las políticas del actual gobierno.
