El mercado inmobiliario de Ushuaia atraviesa una etapa de reacomodamiento después de varios meses de menor actividad. Mientras las operaciones de compraventa comenzaron a mostrar una recuperación moderada, el sector de alquileres todavía refleja las consecuencias de una fuerte retracción de la demanda, con valores que llegaron a disminuir entre un 15% y un 20%.
Sergio Arroquy, integrante del Colegio de Martilleros, Tasadores y/o Corredores de Tierra del Fuego, explicó que en las ventas comienza a observarse una mayor intención de compra, aunque la cantidad de inmuebles disponibles continúa condicionando las negociaciones. “En el tema ventas venimos bien, está estabilizado. Había caído bastante hace unos meses, pero ahora se estabilizó y la demanda está un poquito más firme, con mayor optimismo”, señaló.
La abundancia de propiedades en oferta también abrió un mayor margen para negociar los precios finales. Arroquy indicó que los valores publicados prácticamente no tuvieron modificaciones importantes, pero reconoció que “se siguen aceptando ofertas por debajo de los valores de publicación”.
Las diferencias son marcadas dependiendo del sector de Ushuaia y de las características de cada inmueble. Como ejemplo, mencionó propiedades construidas por el IPV que durante 2016 y 2017 llegaron a comercializarse alrededor de los 120.000 dólares y que actualmente pueden encontrarse cerca de los 70.000 dólares.
Esta situación se observa principalmente en sectores como las 640 Viviendas, Monte Gallinero y las 245 Viviendas. En cambio, en el centro de la capital fueguina existe una menor presencia de unidades del IPV y una mayor cantidad de desarrollos inmobiliarios nuevos. Parte de esos proyectos todavía presenta limitaciones para compradores que buscan financiamiento bancario debido a que aún no cuentan con títulos que permitan acceder a créditos hipotecarios.
La aparición de nuevas construcciones también incrementó la competencia. Para Arroquy, una mayor cantidad de proyectos obliga a las desarrolladoras a revisar tanto las condiciones de ingreso como las alternativas de financiación. “Todo mayor desarrollo implica una mayor oferta y ese aumento de la oferta lógicamente va a llevar a que tengan que flexibilizar un poco los requisitos de ingreso y las condiciones de financiación”, afirmó.
Uno de los segmentos que enfrenta mayores dificultades es la venta de propiedades desde pozo. Aunque destacó la existencia de desarrollos de buena calidad, reconoció que la multiplicación de alternativas disponibles complicó la comercialización anticipada de las unidades.
El panorama de los alquileres presenta, sin embargo, una transformación todavía más profunda. Inmuebles que anteriormente conseguían inquilinos en menos de una semana ahora pueden permanecer publicados durante meses. Esa menor demanda terminó presionando los precios hacia abajo.
“Los valores de los alquileres han bajado desde el año pasado hasta ahora. Dependiendo de la zona y de distintos requisitos, han bajado por lo menos entre un 15% y un 20%”, precisó Arroquy. Según explicó, recién durante las últimas semanas comenzó a observarse cierta estabilidad en los valores.
Dentro del sector inmobiliario también surgieron interrogantes sobre los motivos de la caída en la demanda de viviendas para alquilar. Arroquy mencionó que existen comentarios relacionados con una posible salida de habitantes de Tierra del Fuego, aunque aclaró que no cuentan con información suficiente para establecer una relación directa. “No sabemos si realmente estamos teniendo un efecto de gente que se está yendo de la isla”, manifestó.
Después de varios meses de ajuste, el mercado podría estar acercándose a un nuevo equilibrio. “Estamos notando que el precio empieza a quedar estabilizado, como si se hubiese encontrado un punto de equilibrio”, señaló Arroquy, quien aclaró que esta tendencia comenzó a percibirse hace aproximadamente un mes y medio.

