Más de 45 feriantes encontraron una alternativa para vender al aire libre

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La Plaza de los Onas se transformó este sábado en un gran paseo comercial al aire libre, con más de 45 puestos de indumentaria, artesanías, alimentos y productos elaborados. La propuesta fue organizada por los propios feriantes como una alternativa gratuita para ofrecer sus trabajos y generar ingresos.

La convocatoria superó ampliamente las expectativas iniciales. Verónica, una de las impulsoras de la actividad, explicó que el grupo comenzó con pocos participantes y creció rápidamente mediante el boca en boca. “Nunca pensé que se me iban a juntar tantos feriantes”, reconoció, y agregó que “cada vez se fue haciendo más grande”.

La posibilidad de instalarse en un espacio público sin afrontar elevados costos fue uno de los principales motivos de la iniciativa. Según relató la organizadora, anteriormente pagaban $10.000 para participar en otra feria, mientras que algunos espacios privados actualmente exigen entre $60.000 y $65.000 por cada puesto. “Ya hay muchos emprendedores que no lo pueden pagar”, advirtió.

Detrás de cada mesa existe una realidad económica diferente. Algunos vendedores utilizan la actividad para complementar sus salarios, mientras que otros dependen exclusivamente de lo que consiguen comercializar durante estas jornadas. Verónica también contó que comenzó a emprender después de perder su empleo en una fábrica donde trabajó durante 15 años: “Empecé como emprendedora, como la mayoría de los que estamos acá”.

La feria tuvo una amplia variedad de productos y permitió que vecinos y visitantes recorrieran los puestos en un entorno abierto. Para los organizadores, la buena respuesta demostró la necesidad de contar con más lugares accesibles donde los pequeños productores puedan exhibir y vender sin tener que realizar un desembolso previo.

Tras la experiencia en la Plaza de los Onas, el grupo proyecta llevar la propuesta a otros espacios públicos de la ciudad. Para ello, buscarán gestionar las autorizaciones correspondientes y organizar encuentros periódicos. “No todos los fines de semana, pero seguramente una vez al mes”, adelantó Verónica.

La organizadora consideró que la cantidad de participantes podría continuar creciendo en las próximas ediciones. “Cada vez creo que vamos a seguir aumentando más gente”, afirmó, entusiasmada con la posibilidad de consolidar un circuito de ferias al aire libre.