El endeudamiento familiar muestra un panorama preocupante en Río Grande: 16.660 personas registran compromisos financieros impagos, sobre un total de 55.609 deudores. Los datos del Mapa de la Deuda, correspondientes a julio de 2026, indican que casi tres de cada diez personas endeudadas en la ciudad presentan atrasos. Además, Río Grande reúne alrededor del 59% de los fueguinos con incumplimientos.
En toda Tierra del Fuego, el relevamiento contabiliza 102.981 personas con obligaciones financieras, de las cuales 28.133 tienen al menos una deuda vencida, equivalente al 27,3%. El volumen adeudado entre las tres ciudades ronda los $878.700 millones y aproximadamente $179.400 millones corresponden a compromisos con atrasos. En Ushuaia se registran 11.330 personas con incumplimientos.
La distribución por edades revela que cerca del 70% de los fueguinos con dificultades de pago tiene hasta 45 años. Entre los deudores menores de 25 años, los atrasos superan el 38%, mientras que en el grupo de 26 a 35 años representan más del 37%. El escenario provincial se inscribe en un contexto nacional complejo: en agosto, la irregularidad de los préstamos bancarios a familias alcanzó el 12,8%, apenas por debajo del 12,9% de julio.
Frente a esta situación, el presidente del Banco de Tierra del Fuego, Adrián Cosentino, reconoció una “asfixia financiera de buena parte de las familias” y advirtió que el crédito también se utiliza para afrontar necesidades básicas. La entidad implementó alternativas de refinanciación que, para los casos más comprometidos, contemplan hasta diez años de plazo y seis meses de gracia, además de reducciones de tasas para tarjetas y préstamos personales.
El peso de las cuotas sobre los ingresos familiares también condiciona la actividad comercial. A medida que una mayor parte del salario se destina a cancelar obligaciones anteriores, se reduce el margen para las compras cotidianas. Con más de 28 mil personas que presentan incumplimientos en la provincia, las dificultades para pagar deudas se convierten en otro factor de presión sobre el consumo y la economía fueguina.

