Manos solidarias: más de 700 muñecos hechos por vecinos serán entregados a niños y niñas en su mes
En el marco del Mes de las Infancias, un grupo de vecinos y vecinas de Río Grande realizó una emotiva iniciativa: confeccionaron más de 700 muñecos de tela que serán entregados a niños y niñas en situación de vulnerabilidad. El proyecto fue impulsado desde los talleres del Centro Cultural Alem, con el acompañamiento de la Subsecretaría de Cultura del Municipio.
La propuesta fue liderada por las talleristas Andrea González, a cargo de Corte y Confección, y Andrea Issa, del espacio de Patchwork. Bajo su coordinación, los alumnos trabajaron durante varias jornadas en la creación de los muñecos, reutilizando materiales donados y reciclables.
El espíritu de la actividad fue aportar desde lo artesanal y creativo un gesto de afecto a quienes más lo necesitan. Los muñecos fueron elaborados con dedicación, en un proceso que combinó solidaridad, arte y compromiso social.
Gracias al apoyo de empresas textiles como Sueño Fueguino y Armavir, y de mercerías locales como Ivonne y Rosario, se logró reunir los materiales necesarios para llevar adelante la confección. Este trabajo colaborativo demuestra cómo la articulación entre sectores puede generar acciones con un profundo impacto emocional y comunitario.
Los muñecos serán entregados a través de la Secretaría de Género y Desarrollo Comunitario del Municipio, que los distribuirá entre niñas y niños hospitalizados, tanto en Río Grande como en centros médicos de Buenos Aires (como el Hospital Garrahan), además de llegar a espacios de cuidados, comedores y centros de salud.
Carlos Gómez, subsecretario de Cultura, valoró el compromiso de quienes participaron en la iniciativa:
“Las alumnas y alumnos del Centro Cultural Alem, junto a sus profesoras, trabajan con el corazón. En tiempos difíciles, se organizan y generan este tipo de acciones que devuelven alegría y contención a quienes más lo necesitan”.
Este tipo de propuestas forman parte del camino que impulsa el Municipio de Río Grande hacia una ciudad más solidaria, donde los valores de empatía y comunidad se convierten en una herramienta de transformación real.
