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“Mandar un hijo a estudiar al norte ya cuesta más de un millón de pesos por mes: familias fueguinas al borde del colapso económico y sin cobertura médica”

La crisis económica golpea fuerte a las familias fueguinas que sostienen a sus hijos estudiando en el norte del país. Según datos relevados por la Fundación Volver a Casa, mantener a un estudiante en ciudades como Córdoba ya supera el millón de pesos mensuales, sin contar gastos de instalación que rondan los 5 a 6 millones de pesos. En un contexto inflacionario asfixiante, muchos padres comienzan a preguntarse si podrán seguir financiando el sueño universitario de sus hijos.

Viviana Rodríguez, referente de la fundación, explicó que el 2025 fue “uno de los años más duros” desde la creación del grupo. “Tuvimos que acompañar con mucho dolor a familias que decidieron traer de regreso a sus hijos porque no pudieron sostenerlos allá. Vendieron comida, organizaron colectas, hicieron de todo, pero no alcanzó”, expresó.

De acuerdo al relevamiento realizado por la fundación, mantener un estudiante en Córdoba implica entre 900 mil y 1,2 millones de pesos mensuales, considerando alquiler, servicios básicos, alimentación, internet y salud. A eso se suma el costo inicial de instalación, ya que las inmobiliarias solicitan tres meses de alquiler por adelantado (mes en curso, depósito y comisión), más el equipamiento básico de un departamento.

“Solo instalar un joven hoy cuesta entre 5 y 6 millones de pesos, incluyendo lo mínimo: cama, heladera, utensilios y algunos electrodomésticos básicos. Ni siquiera hablamos de tecnología o impresoras”, explicó Rodríguez.

Pero a la crisis económica se suma un nuevo frente: el corte en la cobertura médica de la obra social estatal. Desde el 31 de octubre, la reciprocidad entre OSEF (Tierra del Fuego) y APROSS (Córdoba) se encuentra suspendida por falta de pago del Gobierno provincial, dejando sin atención médica a cientos de estudiantes, jubilados y pacientes crónicos que residen en el norte.

“Es una situación gravísima. Nuestros hijos y adultos mayores quedaron sin cobertura. Hay chicos insulinodependientes, pacientes oncológicos, personas con tratamientos psicológicos y nadie responde. Nos dijeron que se firmó el convenio, pero hasta hoy seguimos esperando”, denunció Rodríguez.

Mientras tanto, las familias ya hacen cuentas para el Ingreso 2026. Con la preinscripción universitaria abierta y el panorama económico cada vez más incierto, la decisión de enviar un hijo a estudiar fuera de la provincia se ha convertido en un verdadero desafío financiero.

“Estamos hablando de educación, de futuro, pero también de una inversión que muchas familias ya no pueden afrontar. Ojalá el Estado acompañe, porque la situación está al límite”, concluyó la referente de Volver a Casa.

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