La secretaria de la Mujer y Desarrollo Humano, Verónica Maestro, sostuvo que el escenario económico obligó a modificar las herramientas de asistencia y atención que implementa el Municipio. Aseguró que la demanda social se amplió y que la vulnerabilidad ya alcanza también a familias con ingresos.

La situación económica y la reducción de los recursos disponibles llevaron al Municipio de Ushuaia a replantear sus políticas de asistencia y acompañamiento social, según planteó la secretaria de la Mujer y Desarrollo Humano, Verónica Maestro.
En declaraciones realizadas a FM Espectáculo, la funcionaria sostuvo que el contexto actual modificó el perfil de las demandas que llegan a las áreas municipales y obligó a adaptar tanto las herramientas de atención como los procedimientos utilizados para responder a las necesidades de las familias.
Maestro vinculó este escenario con las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional y señaló que, desde su perspectiva, la eliminación de programas y mecanismos de financiamiento destinados a familias, infancias y políticas de género generó un impacto que también repercute en los gobiernos locales.
Menos recursos y más demanda
Uno de los aspectos señalados por la funcionaria está relacionado con la disponibilidad de recursos. Según indicó, la caída de la coparticipación impacta sobre las finanzas provinciales y, en consecuencia, sobre los municipios, mientras que afirmó que la recaudación municipal registró una disminución del 30%.
El desafío, planteó, consiste en atender una demanda creciente en un escenario donde los recursos son más limitados.
En ese sentido, Maestro sostuvo que la situación social experimentó una transformación: mientras anteriormente las principales situaciones de vulnerabilidad estaban asociadas a hogares sin ingresos, actualmente también alcanzan a familias que cuentan con algún tipo de ingreso pero que igualmente tienen dificultades para afrontar los gastos básicos.
Entre las necesidades mencionadas aparecen el acceso a los alimentos, los medicamentos y el pago de servicios esenciales como el gas.
La vulnerabilidad también alcanza a familias con ingresos
Para la funcionaria, este cambio obliga a revisar los criterios con los que se diseñan las políticas sociales.
“Antes la gente veía cómo llegar a fin de mes y hoy no solo no llega sino que no tiene para comer, ni para comprar remedios o pagar el gas”, expresó Maestro al describir el escenario que, según señaló, encuentran actualmente las áreas municipales.
La secretaria consideró que frente a esta realidad el Estado local no puede limitar la asistencia únicamente a quienes carecen completamente de ingresos, dado que el deterioro del poder adquisitivo también estaría afectando a hogares que hasta hace poco tiempo podían afrontar sus gastos sin recurrir a mecanismos de asistencia.
Cambios en el presupuesto y nuevas herramientas
El impacto del escenario económico también alcanza a la planificación interna del Municipio. Maestro explicó que la administración debió reconfigurar el presupuesto y revisar decisiones y normativas para adaptar las respuestas a las nuevas situaciones que se presentan.
Esto implica, según detalló, desarrollar nuevas herramientas y modificar procedimientos administrativos para atender casos que anteriormente no se presentaban con la misma frecuencia.
La funcionaria definió como “excepcionales” las decisiones que deben adoptarse en el actual contexto y sostuvo que la prioridad de la gestión encabezada por el intendente Walter Vuoto es mantener una presencia cercana frente a las necesidades de los vecinos.
De esta manera, el Municipio de Ushuaia enfrenta un doble desafío: una mayor demanda social y una menor disponibilidad de recursos, escenario que, de acuerdo con Maestro, obliga a revisar las políticas públicas y adaptar las herramientas de asistencia a una realidad económica que presenta nuevas formas de vulnerabilidad.

