Los trabajadores de la construcción cobrarán un nuevo aumento en agosto: así quedaron los salarios en Tierra del Fuego
Los trabajadores de la construcción percibirán un nuevo incremento salarial desde el 1 de agosto, en el marco del acuerdo paritario firmado entre la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y la Federación Argentina de Entidades de la Construcción (FAEC).

El convenio, acordado en mayo, estableció una actualización escalonada de los salarios básicos: un 2,1% en junio, un 2% en julio y un 1,9% en agosto, este último calculado sobre los valores vigentes durante julio.
Con esta nueva actualización, Tierra del Fuego, incluida dentro de la Zona C Austral, continuará registrando los salarios más altos del país para el sector.
Desde el 1 de agosto, el jornal total será de $14.841 para un oficial especializado, $12.695 para un oficial, $11.732 para un medio oficial y $10.798 para un ayudante. En tanto, el salario mensual de los serenos ascenderá a $1.961.716.
En el resto del país también regirán nuevos valores diferenciados por región. En la Zona A, que comprende la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Tucumán, Chaco, Corrientes, Jujuy y Misiones, un oficial especializado percibirá un jornal de $7.420, mientras que en la Zona B (La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut) ese valor será de $8.237. En la Zona C, correspondiente a Santa Cruz, alcanzará los $11.392.
El acuerdo salarial tendrá vigencia hasta el 31 de agosto de 2026. Además, las partes mantendrán activa una comisión especial encargada de monitorear la evolución de la economía y la actividad de la construcción para evaluar nuevos ajustes salariales a partir de septiembre.
La actualización se produce en un contexto de recuperación dispar del sector. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la construcción registró un crecimiento interanual del 1,9% en mayo, aunque los indicadores más recientes volvieron a mostrar señales de desaceleración.
Durante junio se observó una nueva caída de la actividad y los datos preliminares de julio anticipan otra retracción, con una baja del 0,7% en los despachos de cemento y un descenso del 2% en el Índice Construya, reflejando la volatilidad que atraviesa el sector.

