Löffler cuestionó la actuación de la Fiscalía en Ushuaia y pidió cambios profundos en el sistema penal

Compartir esta nota

El ministro del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego, Ernesto “Nené” Löffler, planteó la necesidad de avanzar con una reforma de fondo en el funcionamiento de la Justicia penal provincial. Entre los principales cambios mencionó la implementación del sistema acusatorio adversarial y los juicios por jurados, pero puso especial atención en el papel que actualmente desempeñan los fiscales.

Durante una entrevista conjunta con Radio Nacional Ushuaia y Radio Nacional Río Grande, el magistrado fue particularmente crítico con la actividad del Ministerio Público Fiscal en la capital fueguina y aseguró que observa una “gran pasividad”. Como respaldo, comparó la cantidad de causas que durante 2025 llegaron a juicio en ambos distritos judiciales: 161 en el Norte y 80 en el Sur.

“Si vamos a tener una Fiscalía pasiva, el sistema va a fracasar”

Para Löffler, cualquier modificación del proceso penal deberá estar acompañada por un cambio en la manera de actuar de los fiscales. El modelo acusatorio coloca precisamente al Ministerio Público Fiscal en un lugar central, ya que es quien debe impulsar y desarrollar la investigación, mientras el juez mantiene una posición imparcial entre acusación y defensa.

Actualmente, según explicó, Tierra del Fuego es la única provincia del país que todavía no cuenta con este sistema. El integrante del Superior Tribunal consideró que la provincia deberá concentrar recursos y esfuerzos para avanzar progresivamente hacia ese esquema.

En ese contexto lanzó una fuerte advertencia: “Si vamos a tener una Fiscalía pasiva, el sistema va a fracasar. La actitud de los fiscales debe ser otra, no la que tenemos hoy”.

Löffler también sostuvo que ante determinados hechos de trascendencia pública suele responsabilizarse genéricamente a “la Justicia”, cuando en algunas situaciones el problema se encuentra en que la Fiscalía no impulsa la acción penal.

“Si hay que acusar, se acusa. Después el juez dirá: esto sí, esto no. Pero si el fiscal no insta a la acción penal, estamos en un problema. El sistema no funciona”, expresó.

Una marcada diferencia entre Río Grande y Ushuaia

El ministro trasladó sus cuestionamientos directamente al funcionamiento de los distritos judiciales y marcó una diferencia entre lo que ocurre en Río Grande y Ushuaia.

“Por lo menos en Ushuaia. En Río Grande actúan de oficio en algunas cuestiones. Pero yo veo que en Ushuaia hay una gran pasividad”, afirmó.

Los números correspondientes a 2025 fueron utilizados por Löffler para dimensionar esa diferencia. El Distrito Judicial Norte remitió 161 causas al Tribunal de Juicio, mientras que desde el Distrito Judicial Sur llegaron 80.

Para el magistrado, esos datos muestran niveles de actividad diferentes entre ambas jurisdicciones. Además, remarcó que históricamente la relación había sido inversa, ya que Ushuaia concentraba una mayor cantidad de expedientes elevados a juicio.

Fiscales atentos a lo que ocurre en la sociedad

Otro de los puntos planteados por Löffler fue la necesidad de que quienes tienen la responsabilidad de impulsar investigaciones mantengan contacto permanente con los acontecimientos de la comunidad.

“Acá los fiscales tampoco pueden ser fugitivos de la realidad. El fiscal tiene que estar permanentemente buceando en las redes, leyendo, informándose, porque es parte de la sociedad”, sostuvo.

Incluso relató una situación ocurrida durante un examen para cubrir un cargo de fiscal. Según contó, consultó a uno de los postulantes, quien ejercía interinamente esa función, si alguna vez había iniciado una actuación de oficio y recibió una respuesta negativa. Para Löffler, ese episodio refleja uno de los aspectos que deberían modificarse.

Juicios por jurados, otro de los cambios propuestos

La transformación del proceso penal no sería el único cambio. Löffler informó que se incorporó formalmente a la Mesa Federal de Juicios por Jurados y destacó que 15 provincias argentinas ya cuentan con este mecanismo.

El magistrado consideró especialmente importante la participación ciudadana directa en la administración de Justicia. “El pueblo presente juzgando a sus pares”, resumió al referirse al sistema.

A su entender, los juicios por jurados y el modelo acusatorio adversarial forman parte de una transformación que Tierra del Fuego deberá afrontar.

Inteligencia artificial para reducir tareas repetitivas

Löffler también anticipó que el Superior Tribunal trabaja en un proyecto para incorporar inteligencia artificial en determinados trámites judiciales, particularmente en las ejecuciones fiscales.

Según explicó, un Juzgado Civil y Comercial del Distrito Judicial Norte puede acumular entre 1.700 y 1.800 expedientes y aproximadamente el 70% corresponde a este tipo de ejecuciones. La intención es automatizar buena parte del procedimiento y permitir que los magistrados dediquen mayor tiempo a causas que requieren una intervención judicial sustancial.

El planteo forma parte de una discusión más amplia sobre el futuro de la Justicia fueguina, que incluye desde modificaciones en el proceso penal y una mayor responsabilidad investigativa de los fiscales hasta la participación de ciudadanos en los juicios y la incorporación de nuevas tecnologías.