Línea 147: el canal que conecta a los vecinos con el municipio de Río Grande
La Línea 147 se ha consolidado como una herramienta fundamental para el contacto directo entre los ciudadanos y el Estado local. Este servicio, que funciona todos los días desde las 6 de la mañana hasta la medianoche, recibe entre 300 y 500 comunicaciones diarias, entre consultas, solicitudes y reclamos.
Ana Zárate, coordinadora de Atención Ciudadana del Municipio, explicó que esta línea canaliza cerca del 80% de las gestiones que los vecinos realizan con el municipio. “Desde sacar un turno hasta alertar sobre una situación crítica en la vía pública, todo pasa por este sistema que permite una respuesta organizada y eficiente”, señaló.
Una de las particularidades del servicio es su funcionamiento en tiempo real. Cada llamada o mensaje recibe un seguimiento sistemático: se genera un número de reclamo, se georreferencia el caso y se deriva a la dependencia correspondiente con toda la información recolectada. Esto permite actuar rápidamente y con una visión clara del contexto.
Zárate remarcó que el sistema no solo recibe llamadas telefónicas, sino que también opera a través de WhatsApp. Un chatbot inicia el contacto y, si la situación lo requiere, un operador interviene para continuar la conversación de forma personalizada. Desde ese canal también se pueden realizar gestiones como consultar servicios, sacar turnos o enviar reclamos.
Para garantizar la atención en territorio, el servicio cuenta con un equipo de verificadores que acude a los lugares reportados. Ellos se encargan de tomar imágenes, dialogar con los vecinos y evaluar directamente la magnitud del problema. “Muchas veces un reclamo que parece menor toma otra dimensión cuando se verifica en el lugar. Por eso este contacto directo es clave”, subrayó la funcionaria.
Actualmente, la Línea 147 está compuesta por 22 operadores y 4 verificadores. El sistema de seguimiento permite no solo atender emergencias o necesidades puntuales, sino también construir un mapa detallado de la ciudad en tiempo real: frecuencia de reclamos, áreas más afectadas, tiempos de resolución y prioridades.
“Antes cada área respondía de manera aislada; hoy tenemos una mirada integrada que nos permite anticipar situaciones, como posibles congelamientos o acumulación de residuos, y actuar preventivamente”, concluyó Zárate.
