Liberaron al joven detenido por la muerte de Pablo Orellana y la Justicia descartó que haya tenido responsabilidad en el fallecimiento
La investigación por la muerte de Pablo Orellana, ocurrida durante un episodio familiar en una vivienda de Río Grande, dio un giro este miércoles luego de que el juez de Instrucción Raúl Sahade resolviera rechazar el requerimiento fiscal contra Jonás Gómez Villalobos, de 19 años, y ordenara su inmediata libertad.

La decisión se conoció tras la incorporación del resultado de la autopsia, que determinó que la causa de muerte estuvo vinculada a una cardiopatía preexistente que padecía la víctima.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, el magistrado explicó que “la conducta desplegada por Gómez Villalobos nada tuvo que ver con el resultado final. La causal de la muerte, según aclaró el médico forense, obedeció a una cardiopatía previa padecida por Orellana”.
Por ese motivo, el juez resolvió rechazar la imputación impulsada por la Fiscalía al considerar que la conducta del joven no constituye delito.
“Se ha rechazado el requerimiento fiscal por entender que la conducta desplegada por el imputado no aparece como típica, ya que no ha tenido que ver con el resultado fatal”, sostuvo Sahade.
El magistrado señaló que la causa permanece dentro del plazo legal para una eventual apelación, aunque remarcó que, de acuerdo con la prueba incorporada, “la conducta desplegada por el señor Villalobos no influyó nada en el resultado final, es decir, la muerte del señor Orellana”.
Según detalló, la autopsia concluyó que el fallecimiento se produjo por una patología cardíaca preexistente, en un contexto atravesado por “consumo previo y de estrés posiblemente provocado por la situación de exaltación y euforia”.
Respecto a lo sucedido dentro de la vivienda, Sahade indicó que “Villalobos intervino en defensa de su madre” y aclaró que las lesiones que presentaba Orellana no tuvieron incidencia alguna en el desenlace fatal.
“Si bien el señor Orellana tenía algunas lesiones en su cuerpo, nada influyeron las mismas para el resultado final”, afirmó.
Asimismo, descartó que se hubiera comprobado una pelea física entre el joven y la víctima.
“La madre del imputado menciona bajo juramento que ni uno ni otro se agredieron físicamente. El menor simplemente trataba de separarlos porque Orellana, en realidad, a quien quería agredir era a la madre, no a Villalobos”, sostuvo.
El juez agregó que la pareja había consumido sustancias previamente y que la discusión se produjo en ese contexto.
“En un momento empiezan a discutir y producto de esta discusión interviene Villalobos para intentar aplacar los ánimos”, explicó.
También indicó que algunas de las heridas observadas podrían haberse producido por la presencia de vidrios rotos en el lugar.
Finalmente, Sahade recordó que la declaración testimonial de la madre fue tomada bajo juramento y que de ella surge que “ni su hijo agredió a Orellana, ni Orellana en ningún momento agredió a su hijo”.
De no mediar una apelación, la resolución pondría fin a la investigación judicial.
Jonás Gómez Villalobos permanecía alojado en la Comisaría Primera desde el hecho y recuperó la libertad este miércoles, sin recibir imputación alguna.
