Le robaron el carrito y la mercadería: vecinos le construirán uno adaptado

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Lo que para cualquier trabajador representaría una pérdida importante, para Jonathan significó quedarse prácticamente sin la posibilidad de continuar con su actividad cotidiana. El vecino de Río Grande, que presenta dificultades de movilidad como consecuencia de un grave accidente, sufrió el robo del carrito que utilizaba para recorrer los barrios vendiendo diferentes productos. También desapareció toda la mercadería que llevaba.

Sin embargo, la historia tomó otro rumbo en pocos días. Vecinos que conocieron lo sucedido comenzaron a ofrecer ayuda y ya fueron reunidos los elementos necesarios para construirle un vehículo especialmente adaptado, que podrá impulsar utilizando sus manos.

El carrito era mucho más que una forma de transportar mercadería

Jonathan tiene 40 años y desde hace tiempo recorre distintos sectores de Río Grande ofreciendo bolsas de residuos y consorcio, medias, repasadores, toallas, toallones, prendas térmicas y otros artículos. Con lo obtenido en cada jornada vuelve a comprar productos y mantiene así una actividad que constituye una fuente de ingresos para su familia.

El robo ocurrió en Chacra IV. Después de trabajar, ingresó durante unos minutos a un comercio y dejó su carrito en el exterior. Cuando volvió a salir, ya no estaba.

En un primer momento pensó que su pareja podía haber pasado a buscarlo para ayudarlo con la carga, algo que ocasionalmente hacía. Al comprobar que no había sido así, comenzaron a recorrer el sector y buscaron cámaras que pudieran haber registrado lo sucedido, aunque no lograron obtener imágenes que permitieran esclarecer el robo.

Junto con el carrito desapareció la mercadería que Jonathan había comprado para vender. Para él, además, ese elemento cumplía una función indispensable debido a las secuelas físicas que condicionan sus desplazamientos.

Nueve meses internado y una larga recuperación

Durante una entrevista en el programa Está Pasando, conducido por Jorge “el Pulpo” Águila por FM After 103.7, Jonathan contó que años atrás sufrió un grave accidente en motocicleta que modificó completamente su vida.

Permaneció internado durante nueve meses y pasó aproximadamente cinco meses postrado. La recuperación fue prolongada y tuvo que atravesar un proceso para volver a ponerse de pie y caminar.

“No quedé como estaba antes, pero bueno, gracias a Dios estoy de pie”, expresó. Actualmente utiliza un bastón canadiense para desplazarse y conserva dificultades en uno de sus pies.

A pesar de esas limitaciones, encontró en la venta ambulante una manera de trabajar y todos los días sale a recorrer las calles de la ciudad.

Volvió a vender aun después del robo

Perder el carrito y los productos no hizo que Jonathan suspendiera su actividad. Apenas pudo, regresó a trabajar. Primero recibió un bolso con ruedas, pero trasladarlo resultaba demasiado exigente físicamente, por lo que terminó recurriendo nuevamente a un bolso que debía cargar sobre su cuerpo.

Fue entonces cuando comenzaron a multiplicarse los gestos solidarios. Un vecino le entregó un carrito para que pudiera utilizarlo provisoriamente y otra persona se ofreció a fabricar una alternativa mucho más adecuada para su situación.

El proyecto consiste en construir un vehículo adaptado que pueda movilizar con sus brazos, evitando depender de la movilidad de sus piernas. La propuesta rápidamente encontró acompañamiento y ya se consiguieron los materiales necesarios.

“Ya conseguí todo para que me armen el carrito y muchas gracias a la gente que se ofreció y se preocupó y me mandó un mensajito”, agradeció.

“Con sacrificio y trabajando lo vamos a recuperar”

Jonathan también sorprendió por la forma en que decidió afrontar el robo. Al hablar con su pareja después de lo ocurrido, puso por delante que ninguna persona había resultado lastimada.

“Es material, con sacrificio y trabajando lo vamos a recuperar”, sostuvo. Incluso consideró que encontrarse frente a frente con quien se llevaba sus pertenencias podría haber derivado en una situación mucho más grave.

La ayuda continúa porque todavía queda recuperar parte de la mercadería perdida. Desde el programa radial también comenzaron a impulsar una campaña para acompañarlo mientras reconstruye el pequeño capital que necesita para comprar productos y mantener su actividad.

Jonathan llegó por primera vez a Río Grande en 2012 y, luego de un período fuera de la provincia, regresó a fines de 2018. Allí formó su familia y construyó una clientela que hoy lo reconoce cuando recorre los barrios.

El robo lo obligó otra vez a empezar. Esta vez, sin embargo, no tuvo que hacerlo solo: mientras continúa saliendo a trabajar, distintos vecinos se organizaron para ayudarlo a recuperar aquello que necesita para seguir adelante.