En una final cargada de tensión, el seleccionado argentino igualó 1-1 ante las neerlandesas y se impuso 3-1 en los penales australianos. Con la definición en Amstelveen, Las Leonas conquistaron su tercer título mundial y volvieron a celebrar una corona después de 16 años.

Las Leonas escribieron este sábado una de las páginas más importantes de su historia. El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped se consagró campeón del mundo 2026 tras superar a Países Bajos en una definición por penales australianos que tuvo todos los condimentos de una final.
El encuentro, disputado en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen, terminó igualado 1-1 durante el tiempo reglamentario. La selección neerlandesa se había puesto en ventaja sobre el cierre de la primera mitad a través de Yibbi Jansen, especialista en córners cortos. Argentina tuvo que remar desde atrás y encontró la igualdad en el tramo decisivo del partido.
El empate llegó a los 53 minutos. Después de insistir durante buena parte del encuentro y generar varias oportunidades desde el córner corto, María José Granatto apareció para marcar el 1-1 y devolverle la ilusión al conjunto dirigido por Fernando Ferrara.
A partir de allí, el partido se transformó en una batalla de nervios. Ninguno de los dos equipos logró quebrar nuevamente el marcador y el título tuvo que definirse mediante los penales australianos.
La definición que terminó en gloria
En los penales, Argentina mostró una enorme personalidad. La arquera Cristina Cosentino volvió a ser determinante y las ejecutantes argentinas respondieron en los momentos decisivos.
Victoria Granatto convirtió su remate y Brisa Bruggesser también aportó su gol. Después de una serie marcada por errores y aciertos de ambos lados, Sofía Cairo tuvo en sus manos la posibilidad de cerrar la historia y no falló.
El festejo argentino desató una verdadera locura en el estadio: Las Leonas eran nuevamente campeonas del mundo.
Una tercera estrella con sabor especial
El título tiene además un enorme valor histórico. Argentina vuelve a conquistar el Mundial después de 16 años y alcanza su tercera corona mundialista, luego de las obtenidas en Perth 2002 y Rosario 2010.
Y hay un dato que hace todavía más especial esta consagración: los dos títulos anteriores también tuvieron a Países Bajos como rival en la final.
En Perth 2002, Las Leonas habían igualado 1-1 y se impusieron en los penales. Ocho años más tarde, en Rosario, Argentina volvió a derrotar a las neerlandesas, esta vez por 3-1. El antecedente más reciente era doloroso: en 2022, Países Bajos había ganado la final mundialista por 3-1.
Ahora, cuatro años después, la historia volvió a ponerlas frente a frente. Y esta vez la gloria fue argentina.
Un Mundial construido desde la fortaleza
El equipo de Fernando Ferrara llegó a la final invicto y mostró una de sus principales virtudes a lo largo de todo el torneo: la fortaleza defensiva.
Antes de la definición, Argentina había superado a Australia por 1-0 en semifinales con un gol de Julieta Jankunas y una actuación determinante de Cosentino y de toda la defensa.
La campaña incluyó triunfos ante Alemania, Escocia y España, además de empates frente a Estados Unidos y Bélgica. El equipo argentino llegó así a la final con seis partidos disputados, cuatro victorias y dos empates.
Pero faltaba el partido más importante.
Y allí, frente al poderoso seleccionado neerlandés, las argentinas volvieron a demostrar que Las Leonas no necesitan un camino sencillo para hacer historia.
Argentina vuelve a ser campeona del mundo
La tercera estrella ya está bordada en la historia del hockey argentino.
Perth 2002. Rosario 2010. Amstelveen 2026.
Tres finales ante Países Bajos. Tres capítulos inolvidables. Y ahora, una nueva generación de Leonas que consiguió devolver a la Argentina a la cima del hockey mundial.
Las Leonas son campeonas del mundo. Y la tercera estrella ya es una realidad.

