Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer encabezan las causas de muerte dentro de las enfermedades no transmisibles en Argentina. Según un informe del Ministerio de Salud de la Nación, elaborado con las Estadísticas Vitales de 2024, este conjunto de patologías representó el 69,1% de las 376.405 defunciones registradas en el país.
Dentro de ese grupo, los problemas cardiovasculares concentraron el 40,4% de los fallecimientos y el cáncer, el 23%. También se registraron muertes por enfermedad renal, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas. Entre las causas cardiovasculares, la insuficiencia cardíaca tuvo el mayor peso, seguida por las enfermedades isquémicas y las cerebrovasculares.
El impacto aumenta con la edad y alcanza su mayor cantidad de fallecimientos entre las personas de 75 años o más. Sin embargo, estas enfermedades también explicaron el 61,5% de los años potenciales de vida perdidos antes de esa edad, un indicador del efecto de las muertes prematuras. Los varones presentaron tasas de mortalidad superiores a las de las mujeres en todos los grupos etarios.
El relevamiento expuso diferencias entre jurisdicciones: Misiones registró la mayor tasa de mortalidad ajustada por edad, con 603,2 fallecimientos cada 100.000 habitantes, mientras que Jujuy tuvo la menor, con 305,5. El promedio nacional fue de 418,2. A pesar de su elevado peso en las defunciones, la serie histórica muestra una reducción promedio anual del 1,2% en esta tasa desde 1997.
Para profundizar esa disminución, la cartera sanitaria destacó la necesidad de fortalecer la prevención, detectar las enfermedades a tiempo y garantizar la continuidad de los tratamientos. En ese marco, informó avances en las redes de atención del accidente cerebrovascular y de la enfermedad renal crónica avanzada, con el objetivo de reducir las demoras asistenciales, evitar muertes prematuras y acortar las diferencias entre provincias.

