La UOCRA advierte que “la situación va de mal en peor” y ya se fueron muchos trabajadores de la provincia
El secretario general del gremio, Julio Ramírez, alertó sobre la paralización total de la obra pública, la falta de perspectivas para la posveda invernal y el éxodo masivo de obreros.
RÍO GRANDE.– El secretario general de la UOCRA en Tierra del Fuego, Julio Ramírez, trazó un panorama desolador sobre la situación del sector de la construcción en la provincia. En declaraciones al programa Buscando el Equilibrio por Radio Provincia, sostuvo que “la situación sigue como siempre, no tenemos ninguna visión de que esto se pueda arreglar”.
Ramírez explicó que actualmente no hay ninguna obra pública en ejecución en Río Grande ni en Ushuaia, y que la veda invernal profundiza aún más la inactividad: “Con la veda no tenemos nada, y cuando pase, creo que tampoco vamos a tener nada. No hay empresas trabajando en obra pública y no hay anuncios”.
El dirigente gremial indicó que la supervivencia de los trabajadores depende de subsidios del Gobierno provincial y del Municipio de Río Grande: “Tenemos 400 compañeros y hasta ahora no se ocuparon los 300 subsidios. Entre ambos aportan $120.000 mensuales por trabajador”. Además, remarcó que “los que siguen en la provincia viven de changas y de asistencia social”.
Éxodo de obreros y obras paralizadas
Según Ramírez, gran parte de los trabajadores de la construcción han abandonado Tierra del Fuego: “En Ushuaia no queda casi nadie, y en Río Grande se fue mucha gente también. De los que venían para la temporada, no quedó nadie”.
Actualmente, uno de los pocos focos de actividad es una obra en un yacimiento de Total, donde trabajan 160 afiliados. “Recibimos felicitaciones por el desempeño de nuestra gente, pero con una sola obra no alcanza. Necesitamos cuatro o cinco obras como esa”, aseguró.
También cuestionó la paralización de la obra del puerto de Mirgor y la suspensión de proyectos particulares: “Venía viento en popa y de repente se frenó todo. No tenemos fecha de reinicio”.
Sin presupuesto, sin perspectivas
“La situación a nivel nacional es crítica. El Gobierno no tiene presupuesto para obra pública. No va a mandar un peso y solo queda esperar un milagro”, sentenció Ramírez. Si bien mantiene diálogo con autoridades provinciales y municipales, reconoció que “no hay fondos ni para terminar las obras en curso”.
Consultado por la disolución de Vialidad Nacional, fue tajante: “Me parece una barbaridad. Dicen que van a contratar empresas, veremos a quiénes, pero seguramente sean amigos del presidente. Vialidad trabajaba bien”.
Finalmente, comparó la situación actual con la crisis de 2001: “En ese momento hubo soluciones. Ahora no se puede ni hablar, porque después te quieren meter preso. Lo que viene va a ser peor. Estamos todos igual: las textiles, la UOM, la UOCRA. Todos temblando”.
