La quiebra de Garbarino avanza con subastas mientras persiste el reclamo de extrabajadores fueguinos

Compartir esta nota

La quiebra de Garbarino entra en una instancia decisiva con el comienzo de la liquidación de parte de los bienes que quedaron en poder de la histórica cadena de electrodomésticos y de su agencia de viajes. Dos subastas electrónicas tienen bases que, en conjunto, superan los $22 millones, mientras todavía resta resolver el destino de la marca.

El proceso vuelve a tener repercusión en Tierra del Fuego debido al vínculo que Garbarino mantuvo con Digital Fueguina y Tecnosur, las plantas de Río Grande que quedaron alcanzadas por una extensa crisis laboral. Cerca de 200 extrabajadores mantienen reclamos vinculados con sus créditos laborales y buscan que la situación de las fábricas no quede diluida dentro de la quiebra general de la compañía.

Dos subastas por más de $22 millones

El primero de los remates corresponde a bienes de Garbarino y comenzará este jueves 24 de septiembre. Incluye siete lotes con una base conjunta cercana a los $9,3 millones.

Una segunda subasta estará vinculada con Garbarino Viajes. En este caso serán cinco lotes, con una base total de aproximadamente $13,1 millones, y el proceso se extenderá entre el 1 y el 15 de octubre.

Se trata de activos que permanecieron después de años de dificultades financieras, un concurso preventivo y diferentes negociaciones que no consiguieron encontrar una salida para la empresa. Lo recaudado será incorporado a los respectivos procesos para atender las deudas y acreencias existentes.

Las fábricas de Río Grande y un conflicto que continúa

La historia de Garbarino quedó directamente relacionada con Tierra del Fuego en 2020, cuando el empresario Carlos Rosales adquirió la compañía. La operación comprendió también las plantas Digital Fueguina y Tecnosur, instaladas en Río Grande.

Poco después comenzó una crisis que impactó de lleno sobre sus trabajadores. Durante 2021, más de 250 empleados reclamaban la regularización de salarios mientras las fábricas permanecían sin actividad.

El deterioro continuó y, durante 2022, trabajadores de Digital Fueguina denunciaron que acumulaban meses sin percibir sus haberes. Ante esa situación, llegaron a recurrir a la venta de materiales de descarte para obtener recursos.

Cerca de 200 extrabajadores mantienen sus reclamos

Ahora, con la liquidación de Garbarino en marcha, vuelve a cobrar relevancia la situación judicial de quienes se desempeñaron en las fábricas fueguinas.

Se estima que cerca de 200 extrabajadores de Tecnosur y Digital Fueguina permanecen en litigio. Uno de los puntos planteados gira alrededor de la eventual incorporación de los acreedores de las fábricas dentro de la masa general correspondiente a la quiebra de Garbarino.

Los extrabajadores sostienen que las sociedades instaladas en Tierra del Fuego cuentan con acreedores y pasivos propios y buscan preservar esa diferenciación dentro del proceso judicial, debido al impacto que una eventual unificación podría tener sobre sus posibilidades de recuperar los créditos laborales reclamados.

De más de 200 locales a la liquidación de sus bienes

Garbarino había sido fundada en 1951 y durante décadas construyó una de las redes comerciales más importantes del rubro de electrodomésticos y electrónica de Argentina. En su etapa de mayor expansión llegó a contar con más de 200 locales y alrededor de 4.500 trabajadores.

La adquisición concretada en 2020 no consiguió revertir el deterioro de la compañía. Tras años de crisis y negociaciones fallidas, la liquidación de activos marca ahora otro capítulo del proceso de quiebra.

En Tierra del Fuego, sin embargo, la atención permanece concentrada en el futuro de los reclamos de los extrabajadores de las plantas de Río Grande y en cómo quedarán encuadrados sus créditos dentro de los diferentes procesos judiciales.