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La prepaga básica representa casi el 30% del salario mínimo en Argentina

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El acceso a la medicina privada se volvió cada vez más difícil para los hogares argentinos. Un relevamiento regional reveló que contratar una cobertura básica representa alrededor del 29% de un salario mínimo en el país, una proporción considerablemente superior a la registrada en Chile y Uruguay.

El informe elaborado por MiObraSocial.com.ar comparó el costo de los planes de entrada en Argentina, Chile, Uruguay y Brasil. Mientras una prepaga básica para una persona de 30 años en el Área Metropolitana de Buenos Aires ronda los US$72 mensuales, en Chile los valores oscilan entre US$82 y US$89, en Uruguay parten de US$92 y en Brasil se ubican entre US$48 y US$116.

Sin embargo, la principal diferencia aparece cuando esos montos se relacionan con los ingresos mínimos. En Argentina, sobre un salario de referencia de US$249, el costo de una cobertura privada equivale aproximadamente al 29%. En Chile representa cerca del 14%, en Uruguay el 15% y en Brasil puede ubicarse entre el 15% y el 37%, dependiendo del plan contratado.

Mariana Di Franco, fundadora de MiObraSocial.com.ar, explicó que utilizar el salario mínimo permite medir de manera comparable el esfuerzo que debe realizar un trabajador para sostener la cobertura. Según planteó, el problema argentino está estrechamente relacionado con la pérdida del poder adquisitivo: aunque los planes puedan tener valores similares o incluso inferiores en dólares a los de otros países, ocupan una porción mucho mayor de los ingresos.

El deterioro económico también comienza a reflejarse en las decisiones de quienes ya tenían medicina prepaga. Un estudio realizado entre abril y junio de 2026 sobre 700 personas que abandonaron su cobertura privada durante el último año determinó que el 62% actualmente no cuenta con prepaga ni obra social.

Del total de ex afiliados consultados, apenas el 9% logró contratar un plan privado de menor costo, mientras que otro 29% pasó a depender exclusivamente de una obra social. Además, el 53% llevaba más de cinco años con su empresa de medicina privada antes de darse de baja y otro 32% tenía entre uno y cinco años de permanencia.

Las razones económicas aparecen como el factor decisivo. El 55% manifestó que sus ingresos dejaron de acompañar los incrementos de las cuotas, mientras que un 20% vinculó la baja con la pérdida del empleo. De esta manera, tres de cada cuatro casos estuvieron relacionados directamente con dificultades económicas o laborales.

Ignacio Cámpora, socio fundador del sitio, advirtió que muchos usuarios no están reemplazando una empresa por otra, sino directamente abandonando el sistema privado. “La mayoría de las personas que dejan una prepaga no encuentran una alternativa. No están cambiando de cobertura: están quedando afuera”, sostuvo.

Pese a este escenario, existe una fuerte intención de regresar si las condiciones económicas mejoran. El 64% de los encuestados señaló que volvería a contratar una prepaga si las cuotas fueran más accesibles y otro 18% lo haría si encontrara una relación más conveniente entre precio y prestaciones.

También se están modificando los hábitos de búsqueda. Las consultas por planes individuales aumentaron 19,2%, mientras que las correspondientes a grupos familiares retrocedieron 5,8%. Uno de los datos más significativos es el crecimiento de las búsquedas destinadas únicamente a menores de edad, que pasaron del 1,3% al 3,6% del total en un año, un salto del 174,2%.

Para Cámpora, esta tendencia refleja las dificultades de algunas familias para sostener una cobertura integral para todos sus integrantes. Frente a presupuestos cada vez más ajustados, algunos hogares comienzan a priorizar exclusivamente la atención médica de los hijos.

El relevamiento también detectó una menor participación de trabajadores formales y monotributistas entre quienes buscan nuevas prepagas. La proporción de empleados en relación de dependencia pasó del 34,9% al 31,3%, mientras que la de monotributistas disminuyó del 25,1% al 22,9%. En cambio, las búsquedas de particulares que pagan la totalidad de la cuota sin aportes aumentaron del 40% al 45,8%.

Entre quienes todavía cuentan con aportes laborales, además, creció la intención de contratar planes que puedan pagarse solamente con esos fondos, sin realizar desembolsos adicionales. En trabajadores dependientes esa proporción pasó del 63,1% al 68,9% y entre monotributistas aumentó del 72,2% al 81,9%.

Actualmente, alrededor del 14,5% de la población argentina tiene medicina prepaga. El porcentaje resulta similar al de Chile, con 12,9%, y Uruguay, con aproximadamente 15%, mientras que Brasil presenta una penetración considerablemente mayor, cercana al 25%.

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