La morosidad de las familias sigue en aumento y más de 5,8 millones de personas no pueden acceder a créditos
La mora en el pago de préstamos continúa creciendo en Argentina y ya afecta a millones de personas. Según un informe de la consultora 1816, la deuda impaga de las familias alcanzó el 12,7% en mayo, mientras que más del 27% de quienes solicitaron financiamiento registran incumplimientos que les impiden acceder a nuevos créditos.

De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentina Grande (IAG), esta situación alcanza a cerca de 5,8 millones de personas que dejaron de ser consideradas sujetos de crédito por mantener deudas pendientes con entidades financieras o no financieras.
El informe señala que este escenario podría limitar el impacto del crédito al consumo sobre la actividad económica, luego de haber sido uno de los factores que impulsaron el crecimiento durante la segunda mitad de 2024 y el primer semestre de 2025.
Las entidades financieras indicaron que uno de los principales focos de preocupación se encuentra en las tarjetas de crédito, especialmente en el Gran Buenos Aires, donde se concentra una parte importante de los incumplimientos. En algunas entidades, la morosidad en este segmento alcanza el 20%, mientras que entre los menores de 35 años cerca de cuatro de cada diez personas con créditos vigentes presentan al menos una deuda en situación irregular.
Entre las causas del incremento de la mora, los especialistas mencionan la pérdida del poder adquisitivo, las tasas de interés elevadas y el aumento del costo de los servicios, factores que redujeron la capacidad de pago de muchas familias.
Si bien algunas entidades sostienen que comenzó a desacelerarse el ingreso de nuevos deudores, explican que las estadísticas reflejan un stock acumulado de préstamos impagos que permanece registrado durante un período prolongado antes de ser depurado de los balances. Además, esperan que el pago del aguinaldo contribuya a que parte de los clientes regularice sus deudas.
En el caso de las empresas, la morosidad se ubicó en el 3,5%, aunque los bancos advirtieron que el deterioro continúa concentrándose en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan mayores dificultades financieras en un contexto de menor actividad económica, altos costos operativos y tasas de interés elevadas.
Frente a este panorama, algunas entidades pusieron en marcha programas de refinanciación. El Banco Nación lanzó una línea para unificar deudas de hasta 100 millones de pesos con plazos de hasta 72 meses, mientras que el Banco Provincia amplió sus opciones de refinanciación con condiciones especiales para determinados segmentos de clientes y para la regularización de deudas con tarjetas de crédito.
