La carrera de Natanael Vargas para intentar salvar la vivienda de su familia ya comenzó, aunque todavía tiene por delante una enorme distancia económica. El vecino de Río Grande que decidió rifar sus dos vehículos después de recibir una notificación por la ejecución de su crédito UVA confirmó que, hasta el momento de la entrevista, había vendido 500 números a $15.000 cada uno.
La cuenta representa una recaudación de $7.500.000, mientras que el objetivo de la iniciativa es colocar los 8.000 números disponibles y alcanzar los $120 millones. De mantenerse esos valores, todavía necesita reunir $112.500.000, equivalentes a la venta de otros 7.500 números.
De una cuota de $7.000 a una deuda millonaria
En declaraciones radiales, Vargas contó que el crédito fue tomado en septiembre de 2017 por $1.150.000, equivalentes entonces a 57.788 UVA. La familia comenzó pagando cuotas cercanas a los $7.000, pero la última obligación mensual llegó a aproximadamente $1.200.000.
Según relató, durante siete años realizaron pagos de manera ininterrumpida. Sin embargo, afirmó que actualmente la ejecución asciende a unos $102 millones, equivalentes a alrededor de 50.300 UVA. A esa cifra se agregan honorarios de abogados, costas judiciales y otros gastos, por lo que calculó que el monto necesario para resolver la situación podría ubicarse entre los $110 y $115 millones.
“Es como si nosotros hoy estuviéramos arrancando de nuevo a pagar el UVA, nunca avanzamos”, describió Vargas al explicar el impacto que tuvo la evolución del crédito sobre la economía familiar.
“Era pagar el crédito o comer”
La situación comenzó a complicarse todavía más después de que Vargas y su familia perdieran sus empleos formales en 2021. Desde entonces, contó que se dedica a realizar trabajos de albañilería y que la irregularidad de los ingresos hizo cada vez más difícil afrontar simultáneamente alimentos, servicios y la cuota de la vivienda.
El punto de quiebre llegó en 2024, cuando aseguró que ya no pudieron continuar pagando regularmente. “Nuestro objetivo siempre fue estar al día con las cuotas de la casa. Lo que pasa es que en un momento económico se tornó insostenible para nosotros. Era o pagar el crédito o comer”, relató.
500 números vendidos de los 8.000 necesarios
Ante la posibilidad de perder la vivienda, Vargas decidió poner en juego dos vehículos propios: un Chevrolet Prisma 2019, que será el primer premio, y un Volkswagen Gol 2011 de tres puertas, como segundo premio. Comercios, emprendedores y vecinos también aportaron otros premios para acompañar la iniciativa.
La respuesta inicial permitió vender 500 números, una cifra que Vargas valoró, aunque reconoció que todavía resulta insuficiente frente al objetivo. “Para nosotros es un número altísimo, pero es un número lejos para evitar quedar en la calle”, expresó.
La rifa se realizará una vez que sean vendidos los 8.000 números. Si logra completar la totalidad, la recaudación bruta alcanzará los $120 millones, suma con la que Vargas pretende afrontar la ejecución y evitar que su familia pierda la casa.

