La Justicia equiparó la responsabilidad penal de los escribanos con la de los funcionarios públicos
Un fallo de la Cámara Federal de Casación Penal determinó que los escribanos pueden tener la misma responsabilidad que un funcionario público en el ámbito del derecho penal, en función de las tareas que desempeñan.

La decisión fue tomada por la Sala IV del máximo tribunal penal del país, que sostuvo que ciertas actividades realizadas por notarios, como la certificación de documentos, implican el ejercicio de una función pública.
En ese sentido, el tribunal consideró que los escribanos no actúan únicamente como profesionales independientes, sino que, en determinadas circunstancias, asumen un rol vinculado al Estado, lo que los somete a las mismas obligaciones y restricciones legales que los funcionarios.
El fallo tiene impacto directo en cómo se evalúan posibles delitos vinculados a su actividad, ya que amplía el alcance de la responsabilidad penal y permite aplicarles figuras jurídicas propias de la función pública.
De esta manera, la resolución marca un precedente relevante en la interpretación del rol de los escribanos dentro del sistema legal argentino, especialmente en casos donde su intervención resulta clave para validar actos jurídicos o documentos.
