“La Justicia dispone”: Rossi delimitó el rol del Gobierno en casos de revinculación familiar

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La ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia de Tierra del Fuego, Lucía Rossi, sostuvo que las intervenciones vinculadas con la protección de niñas, niños y adolescentes deben priorizar los derechos de los menores por encima de cualquier conflicto entre personas adultas. También remarcó que las decisiones judiciales no dependen del organismo provincial, sino de los juzgados intervinientes.

La funcionaria explicó que, frente a posibles situaciones de vulneración de derechos, los equipos profesionales realizan evaluaciones, elaboran informes y posteriormente ponen esos antecedentes a disposición de la Justicia. “Nuestra función y nuestra responsabilidad es con los derechos de las niñas, niños y adolescentes, por sobre cualquier conflicto entre adultos. Nosotros abordamos las situaciones, realizamos los informes correspondientes y elevamos la información a la Justicia. Nosotros hacemos sugerencias e informamos lo que sucede. La Justicia dispone”, señaló.

Rossi también puso el foco en los procesos de revinculación familiar y advirtió que cada caso requiere una evaluación particular. “Una revinculación no es un trámite administrativo. Es un proceso que requiere tiempo, acompañamiento y, en muchos casos, el cumplimiento de determinados tratamientos o intervenciones profesionales”, explicó.

Según indicó, los tratamientos o abordajes que puedan resultar necesarios son establecidos por profesionales de Salud y su duración depende de la evolución de las personas involucradas. Por ese motivo, sostuvo que no existen plazos uniformes y que cada situación debe analizarse de acuerdo con sus características.

En relación con los reclamos públicos, la ministra reconoció que cualquier ciudadano tiene derecho a cuestionar el funcionamiento de las instituciones o solicitar respuestas, aunque pidió especial responsabilidad cuando existen menores involucrados. “Respetamos profundamente el derecho de toda persona a reclamar y a pedir respuestas a las instituciones del Estado. Pero cuando hay niñas, niños y adolescentes involucrados, todas las personas adultas tenemos una responsabilidad mayor: preservar su intimidad, evitar exposiciones innecesarias, escucharlos y proteger sus derechos”, expresó.

Finalmente, Rossi insistió en que las disputas entre adultos no deben trasladarse a las infancias. “Las niñas, niños y adolescentes son sujetos de derechos y deben estar siempre en el centro de nuestras decisiones. No pueden quedar expuestos ni ser utilizados en conflictos que corresponden al mundo adulto”, sostuvo, y concluyó que, más allá de cualquier diferencia, debe prevalecer “el cuidado y la protección de nuestras infancias y adolescencias”.