La crisis industrial golpea al empleo indirecto y la CGT advierte: “La gente ya no da más”

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La pérdida de puestos de trabajo en las fábricas de Tierra del Fuego comenzó a trasladar sus consecuencias a otras actividades de la economía provincial. Desde la CGT fueguina alertaron que la retracción industrial ya afecta a sectores como la gastronomía, el transporte, la distribución y distintos servicios que dependen del movimiento generado por las plantas fabriles.

Ramón “Moncho” Calderón, secretario general de la CGT Tierra del Fuego y referente de UTHGRA, sostuvo que el deterioro se produjo con una velocidad que diferencia al escenario actual de otras crisis atravesadas por el país. “Uno plantea la del 2001, la de Macri, y realmente esto es lo peor porque ha sido de una forma tan acelerada que nos ha afectado rápidamente a muchísimos”, expresó en declaraciones a FM La Isla.

El dirigente explicó que la caída del empleo metalúrgico tiene un efecto que se extiende mucho más allá de quienes trabajaban directamente dentro de las fábricas. En Río Grande, señaló, la reducción de la actividad provocó bajas laborales en cocinas y servicios asociados. “Compañeros de muchísimos años han perdido el puesto de trabajo”, afirmó.

Calderón remarcó además que detrás de cada puesto industrial existe una cadena de proveedores y trabajadores que también depende del funcionamiento de las empresas. En ese circuito mencionó a quienes abastecen verduras, carnes, realizan transportes o prestan distintos servicios vinculados con la producción. Por ese motivo, consideró que cada reducción de personal termina multiplicando su impacto sobre la economía local.

Otro de los puntos que planteó fue el creciente endeudamiento de las familias para sostener los gastos habituales. Según describió, cada vez más hogares recurren al crédito para llegar a fin de mes. “Todo el mundo se está endeudando, están estirando al máximo ya ni siquiera la billetera, la tarjeta de crédito y ya la gente no da más”, manifestó.

Finalmente, cuestionó el atraso de los ingresos frente al incremento de los costos cotidianos y aseguró que los salarios continúan perdiendo capacidad de compra. “Lo único que no sube y lo tenemos pisado es justamente el salario”, indicó, al tiempo que criticó las dificultades para homologar determinados acuerdos salariales alcanzados por los gremios.