La crisis golpea a los taxis de Río Grande: aseguran que la recaudación diaria cayó hasta los $40 mil

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La actividad de los taxis atraviesa un escenario cada vez más complejo en Río Grande. La caída del consumo, la menor circulación de dinero y la competencia de las plataformas digitales provocaron una fuerte reducción de los viajes, al punto de que jornadas que anteriormente permitían una buena recaudación hoy apenas alcanzan para cubrir parte de los gastos.

La presidenta de la Asociación de Taxis Unidos, Griselda Fuentes, describió en ((La 97)) Radio Fueguina una situación que considera difícil de sostener. Según explicó, para mantener un vehículo, afrontar reparaciones, combustible y compromisos financieros, un taxista debería recaudar actualmente entre $150.000 y $200.000 diarios.

Sin embargo, los números están muy lejos de esos valores. “Hoy ya estamos haciendo aproximadamente $40.000 y un día que haces un poco más, como unos $80.000”, aseguró.

Fuentes sostuvo que ni siquiera las condiciones climáticas adversas, que históricamente incrementaban la utilización de taxis, consiguen modificar la tendencia. Para la dirigente, el principal problema está directamente relacionado con la situación económica de las familias.

“Todo depende de la plata”, resumió, al señalar que cuando disminuye el dinero disponible también se reducen las salidas. “Por más que nieve, llueva o truene, si no hay plata la gente se encierra”, expresó. Según relató, muchos vecinos directamente deciden quedarse en sus casas porque salir implica gastar.

La reducción de los ingresos también obliga a los trabajadores a ajustar sus propios consumos. Fuentes afirmó que el sector ya está modificando su forma de vida y advirtió que una de las mayores preocupaciones aparecerá cuando sea necesario renovar las unidades. “¿Qué va a pasar cuando tengamos que cambiar los autos? Ahí tenemos un interrogante muy grande”, planteó.

A esta situación se suma la competencia de aplicaciones como Uber y DiDi, cuya modalidad de funcionamiento fue fuertemente cuestionada por la representante de los taxistas. Según sostuvo, las plataformas pueden cobrar al pasajero alrededor de $5.000 por un traslado y terminar abonando cerca de $2.000 al conductor.

“La plataforma te cobra como pasajero 5.000 y a nosotros nos paga 2.000, porque nos está descontando entre un 50 y un 60% de los viajes”, afirmó.

Desde su perspectiva, parte de esos recursos terminan fuera del circuito económico fueguino. “Esa es la plata que no se gasta en los negocios y los negocios cierran”, advirtió al relacionar el funcionamiento de las aplicaciones con la retracción general de la economía local.

También cuestionó los valores ofrecidos por algunos recorridos. Como ejemplo, mencionó viajes que obligan a desplazarse varios kilómetros para buscar a un pasajero por una tarifa que finalmente no alcanza para compensar combustible y desgaste del vehículo.

“Nosotros estamos en Libertad y Bilbao, y te mandan desde ahí a cubrir el barrio Austral. Te pagan $2.000 y no tiene sentido, porque con lo que yo gasté entre ir y volver, no me alcanza ni para el combustible”, explicó.

Fuentes consideró que la gran cantidad de conductores disponibles termina favoreciendo a las plataformas, ya que les permite reducir progresivamente lo que pagan por cada recorrido. “Al haber tanta oferta de autos, ellos le pagan cada vez menos”, manifestó.

Otro aspecto cuestionado fue el sistema de incentivos y premios que ofrecen las aplicaciones. La dirigente aseguró que algunos conductores realizan numerosos viajes intentando alcanzar bonos adicionales que, según señaló, muchas veces resultan difíciles de obtener.

“En un momento te dicen que te faltan dos viajes para llevarte el premio, el premio son de $7.000 o $10.000, y te matas queriéndole hacer”, relató.

En medio de esta realidad, Fuentes también puso su propia situación como ejemplo de las dificultades económicas. “Estoy jubilada y sigo trabajando y no me alcanza”, sostuvo, al cuestionar las afirmaciones que describen una mejora en las condiciones laborales o sociales.

La preocupación del sector no termina en la actualidad. La dirigente mencionó además las pruebas con vehículos autónomos que comenzaron a conocerse en Buenos Aires y planteó el impacto que una tecnología de esas características podría generar en ciudades como Río Grande.

“Si eso sucediera acá en Río Grande, cuánta gente más sin trabajo va a ser”, manifestó, al advertir que tanto taxis como remises y conductores de plataformas podrían quedar alcanzados por ese proceso.

Finalmente, reclamó mayores controles municipales y describió un escenario en el que la crisis económica y la disputa por los pasajeros terminaron enfrentando a trabajadores de la propia ciudad. “Estamos vecinos contra vecinos. Ese vecino que hoy me está matando mi trabajo, ayer lo llevé como pasajero”, concluyó.