La costanera de Río Grande da la bienvenida a un nuevo habitante: un pingüino de magallanes
La costanera de Río Grande ha sumado una nueva atracción: un majestuoso pingüino de magallanes, obra del talentoso artista local Diego Pérez. Esta escultura, que se presenta como la primera creación de su tipo por parte de Pérez, ha cautivado tanto a vecinos como a turistas, quienes se detienen a admirarla y a capturar el momento con una foto.
Ubicada estratégicamente en un punto destacado de la costanera, la escultura de cemento muestra un realismo impresionante y un porte imponente, lo que le permite integrarse perfectamente con el entorno costero. Además de embellecer el espacio público, la obra invita a la reflexión sobre la fauna local y la necesidad de conservarla.
«Es un honor poder compartir esta escultura con todos», comentó Pérez, visiblemente emocionado por el recibimiento de la obra. El artista expresó también su esperanza de que este sea solo el comienzo de una serie de esculturas que puedan embellecer y enriquecer el espacio público de la ciudad.
Los visitantes de la costanera no solo pueden disfrutar de la escultura, sino también dejar plasmado su paso por el lugar. Se ha colocado una placa con el contacto de Pérez, donde los interesados pueden compartir sus fotos y vivencias a través de las redes sociales.
Diego Pérez agradeció sinceramente a su familia, amigos y a todos los que lo apoyaron en este proyecto, destacando que, sin su respaldo, esta obra no hubiera sido posible. “Espero que todos disfruten y compartan la experiencia de este nuevo habitante en nuestra costanera”, concluyó el artista.
Así, la escultura del Pingüino de Magallanes se ha convertido en un nuevo punto de encuentro en Río Grande, celebrando tanto el arte local como la fauna autóctona de la región.
