La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una movilización hacia la Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, en una jornada marcada por fuertes críticas al Gobierno nacional y el rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.

La protesta, convocada para el 30 de abril a las 15 horas, reunió a gremios, organizaciones sociales y distintos espacios políticos, en un contexto de creciente tensión social y sindical. Entre los principales reclamos se destacaron la pérdida del poder adquisitivo, el aumento del desempleo y el deterioro de las condiciones laborales.
Durante el acto central, los dirigentes de la CGT cuestionaron el rumbo económico del Ejecutivo y llamaron a sostener la organización sindical frente a las políticas oficiales. En ese marco, también se expresó un fuerte rechazo a la reforma laboral, al considerar que implica una reducción de derechos y garantías para los trabajadores.
La movilización se dio en coincidencia con las actividades por el Día del Trabajador y formó parte de una serie de protestas impulsadas por distintos sectores que cuestionan las medidas económicas del Gobierno. En ese sentido, organizaciones sociales y sindicales confluyeron en la convocatoria con el objetivo de visibilizar el impacto de la situación económica en los ingresos y el empleo.
Además, en la previa del acto se realizó una actividad conmemorativa, que incluyó una celebración religiosa en homenaje al papa Francisco, como parte de la jornada organizada por la central obrera.

