La investigación judicial por la muerte de Tayron Villalba, el niño de tres años que falleció el 20 de agosto en el Hospital Regional Río Grande, incorporó un dato central para reconstruir qué ocurrió durante las horas previas a su deceso. Los primeros resultados de la autopsia realizada después de la exhumación determinaron que padecía una neumonía, aunque todavía resta completar diferentes estudios antes de contar con una conclusión definitiva.
La causa deberá avanzar ahora sobre otro aspecto determinante: establecer si ese cuadro respiratorio podía haber sido identificado durante la primera consulta realizada en el hospital y si la atención brindada en ese momento fue adecuada.
La neumonía aparece como causa preliminar de la muerte
El abogado de la familia, Juan Ignacio Trepatt, explicó a Crítica Sur que la pericia forense ubicó inicialmente a la neumonía como la causa del fallecimiento.
El cuadro habría estado agravado por una deshidratación relacionada con los problemas gastrointestinales que atravesaba el niño. A su vez, la gastroenteritis podría haber estado asociada al proceso infeccioso y explicar otros síntomas registrados, como la fiebre.
Los resultados permitieron obtener una primera respuesta sobre el origen del fallecimiento, uno de los principales interrogantes planteados por la familia desde el comienzo de la causa y que derivó en el pedido de exhumación del cuerpo para realizar la autopsia.
Faltan estudios para cerrar el informe forense
Pese a este primer resultado, la conclusión todavía tiene carácter preliminar. Durante la autopsia fueron tomadas diferentes muestras que posteriormente se enviaron al Hospital Regional Ushuaia para su análisis.
La médica forense dejó establecido que las conclusiones podrían ser ampliadas o modificadas cuando estén disponibles esos resultados. También se habría constatado la presencia de otros agentes infecciosos que deberán ser evaluados conjuntamente con los estudios pendientes.
Durante el procedimiento hubo muestras que no pudieron obtenerse, entre ellas las correspondientes a orina y líquido cefalorraquídeo.
Por otra parte, la defensa pidió una prueba adicional para establecer si Tayron había recibido medicamentos o algún tratamiento diferente al prescripto en el hospital. Frente a ese planteo, los padres indicaron a sus representantes legales que el niño solamente recibió la medicación indicada por los profesionales que participaron de su atención.
La investigación se concentrará ahora en la primera atención
Con una causa de muerte preliminarmente establecida, el expediente deberá determinar si existieron responsabilidades vinculadas con la asistencia médica.
De acuerdo con la denuncia presentada por la familia, Tayron había sido llevado inicialmente a la guardia del Hospital Regional Río Grande mientras presentaba vómitos, diarrea y fiebre. Luego de recibir atención regresó a su domicilio.
Su estado posteriormente empeoró y el niño debió ser trasladado nuevamente al establecimiento sanitario. Finalmente quedó internado en Terapia Intensiva Pediátrica, donde falleció.
La investigación buscará establecer si la neumonía que ahora aparece en la autopsia podía haber sido advertida durante aquella primera consulta y si, de acuerdo con el cuadro que presentaba el paciente en ese momento, correspondía realizar otros estudios, adoptar medidas diferentes o disponer su internación.
Por el momento no existe una conclusión judicial sobre una eventual responsabilidad profesional. Para avanzar sobre ese punto serán fundamentales el informe definitivo de la autopsia, los análisis pendientes, la historia clínica y el resto de las pruebas reunidas en el expediente.

