Jubilada denuncia ser víctima de estafa familiar y teme por su vida
Una jubilada de esta ciudad vive una angustiante situación tras denunciar que fue víctima de una estafa por parte de sus propios hijos, quienes habrían vendido su vivienda utilizando documentación falsa. Además del despojo de su propiedad, afirma haber sufrido agresiones físicas y amenazas de muerte.
Lilian, la denunciante, relató el difícil momento que atraviesa. Según explicó, la venta de su casa se habría realizado sin su autorización, usando un poder falsificado. “Nunca firmé ningún documento para vender mi casa. La escritura sigue estando a mi nombre, pero la vendieron igual”, aseguró.
La mujer apuntó directamente contra sus hijos, identificándolos como Jessica Andrea Carnevalini y Rubén Damián Carnevalini, y sostuvo que también hay terceros involucrados: “Supuestamente una escribana les hizo los papeles. Pero eso no sirve, no hay una escritura válida entregada por mí. Además, me hicieron firmar un papel que luego adulteraron”, denunció con preocupación.
El caso se encuentra judicializado, y Lilian manifestó haber hecho las presentaciones legales correspondientes en comisarías, tribunales y áreas de protección a adultos mayores. Sin embargo, remarcó que el expediente “no avanza”, mientras ella vive con miedo por su integridad física.
“Me amenazó con matarme, con envenenarme. Me pegó. Yo le tengo miedo, no quiero ni cruzarme con él”, dijo con la voz quebrada, refiriéndose a su hijo Rubén, quien —según su testimonio— aún reside en Río Grande, más precisamente en el barrio Chacra XIII, y en la misma casa que fue objeto de la estafa.
La abogada que representa a Lilian también se expresó al respecto, indicando que no sólo se ha denunciado a los hijos, sino también a una escribana y un abogado que habrían intervenido en el trámite con documentación fraudulenta: “Antes de hacer el poder de compraventa, se generó un poder totalmente falso”, explicó.
Lilian pide que se escuche su reclamo y que la Justicia actúe. “No entiendo cómo esto puede seguir así, con todo denunciado, mientras la persona que me lastimó vive en mi casa y yo no tengo paz”, concluyó con angustia.
