Jóvenes de Río Grande y Ushuaia participaron del 7° Rover Moot nacional en Necochea
Más de 4.500 scouts de todo el país se reunieron durante una semana en el principal encuentro juvenil de Scout Argentina. Delegaciones fueguinas formaron parte de actividades comunitarias, capacitaciones y experiencias de integración federal.

Una delegación de jóvenes y educadores de Tierra del Fuego participó del 7° Rover Moot nacional, el encuentro más importante del movimiento scout para la rama de 18 a 22 años, desarrollado en el campo scout de la ciudad bonaerense de Necochea.
El evento reunió a alrededor de 4.500 participantes de todo el país, quienes durante una semana compartieron instancias de formación, campamento, actividades al aire libre y acciones de servicio comunitario, con el objetivo de fortalecer el compromiso social y el trabajo en equipo.
Desde la provincia viajaron integrantes de grupos de Río Grande y Ushuaia, acompañados por dirigentes y educadores, quienes además colaboraron en tareas organizativas y de staff.
Javier Corzo, director de la Zona 30 de Scout Argentina —que abarca todo el territorio fueguino— destacó la relevancia de la experiencia. “Tuvimos la posibilidad de traer jóvenes protagonistas de nuestras ciudades que participaron activamente en cada propuesta. Fue una vivencia muy intensa, con un antes y un después para muchos chicos”, señaló.
Servicio y compromiso comunitario
La agenda incluyó acciones solidarias en distintos puntos de la comunidad local. Los participantes realizaron tareas de mantenimiento y pintura en instituciones, colaboraron con comedores y compartieron jornadas con adultos mayores en hogares de ancianos, entre otras iniciativas.
Según explicaron desde la organización, el eje del encuentro estuvo puesto en el involucramiento comunitario, promoviendo que los jóvenes conozcan otras realidades sociales y regresen a sus ciudades con proyectos para replicar en sus propios territorios.
“Se trata de ver cómo es el escultismo en todo el país, trabajar por un mismo bien con miradas distintas y entender las necesidades de otras comunidades”, expresó Corzo.
Intercambio federal
Además de las tareas solidarias, el Moot incluyó actividades de aventura, campamentos, dinámicas de integración y espacios de intercambio cultural entre delegaciones de distintas provincias, lo que permitió generar vínculos y fortalecer el sentido de pertenencia al movimiento.
Para muchos participantes fueguinos, el encuentro significó además el desafío logístico de recorrer miles de kilómetros para integrarse a la propuesta. “Se asombran de lo lejos que venimos, pero vale la pena. Conocimos mucha gente y fue una experiencia inolvidable”, comentaron algunos jóvenes al cierre del evento.
Concluida la actividad, las delegaciones regresaron a Tierra del Fuego con el objetivo de volcar lo aprendido en nuevas acciones comunitarias, consolidando el espíritu de servicio que caracteriza al movimiento scout.
