La problemática de los perros que circulan sin supervisión volvió a quedar en el centro de la agenda ambiental y sanitaria de Tierra del Fuego. El Gobierno provincial, junto con la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) y distintos organismos científicos, municipales y productivos, avanza en una estrategia conjunta para disminuir el impacto que estos animales generan tanto en las ciudades como en las zonas rurales.
Uno de los ejes principales es la campaña “Perro Suelto Cero”, que busca fortalecer la tenencia responsable y evitar que los animales permanezcan libremente en la vía pública. La iniciativa parte de la premisa de que el abandono y la falta de control pueden favorecer procesos de asilvestramiento, con consecuencias sobre la población, la producción ganadera y los ecosistemas fueguinos.
La situación tiene especial impacto en el campo. De acuerdo con datos difundidos recientemente, durante los últimos 25 años el stock ovino de la provincia cayó de aproximadamente 522 mil a 297 mil animales. Entre los factores que afectan al sector aparecen los ataques de jaurías, especialmente en establecimientos ubicados en áreas rurales del ecotono.
En las ciudades también se mantienen elevados los registros vinculados con animales sin control. En Río Grande, durante 2022 se contabilizaron 403 infracciones relacionadas con perros en la vía pública y 97 mordeduras, mientras se realizaron 1.867 castraciones. Un año después hubo 345 infracciones, 94 mordeduras y 1.175 esterilizaciones.
Además de los daños a la actividad pecuaria, desde los organismos involucrados advierten sobre los riesgos sanitarios asociados a mordeduras y enfermedades zoonóticas, así como las consecuencias sobre especies nativas y sobre actividades vinculadas al turismo rural.
El trabajo se encuentra respaldado por la Ley Provincial N.º 1146, normativa que considera al perro asilvestrado como una especie exótica invasora y estableció un comité específico para realizar el seguimiento del Programa de Manejo de Poblaciones de Perros.
La UNTDF participa de ese espacio mediante el Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales. Guillermo Deferrari, docente investigador e integrante del comité, destacó la importancia de sostener una respuesta coordinada. “Este trabajo articulado entre instituciones constituye una oportunidad para enfrentar una problemática de larga data en la provincia, revisar los avances alcanzados y consolidar propuestas que permitan dar continuidad a las políticas públicas en materia de manejo de perros sueltos y asilvestrados”, sostuvo.
La estrategia contempla además campañas de esterilización, acciones educativas y una mayor articulación entre el Gobierno, los municipios y los productores. El abordaje se desarrolla bajo el concepto de “Una sola salud”, que vincula la protección de las personas, los animales y el ambiente como partes de una misma problemática.
Del programa participan los municipios de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, además de la UNTDF, el ICPA, el INTA, CONICET, CADIC, la División Rural de Tierra del Fuego y el Colegio Médico Veterinario, entre otras instituciones.
El desafío planteado es avanzar progresivamente hacia ciudades sin perros sueltos y disminuir la presencia de animales asilvestrados en las áreas rurales. Desde los organismos participantes remarcaron que, además de las políticas públicas, será indispensable el compromiso de los propietarios para evitar que los animales circulen sin supervisión.

