Investigan presuntas irregularidades en el laboratorio del Centro Asistencial de Tolhuin
La Justicia provincial abrió una investigación sobre el funcionamiento del laboratorio del Centro Asistencial de Tolhuin tras una denuncia presentada por la bioquímica Syra Ruth Elias, quien advirtió presuntas irregularidades vinculadas al uso de calibradores vencidos y equipos de análisis clínicos fuera de control.

La causa es impulsada por el fiscal mayor Martín Bramatti y se encuentra en etapa investigativa, mientras se analizan registros técnicos, documentación interna y material digital secuestrado durante una diligencia judicial realizada en el establecimiento sanitario.
Según la denuncia, durante febrero de 2026 se habría utilizado un equipo denominado “Colter 19” pese a que el sistema emitía alertas indicando que no se encontraba apto para procesar muestras. De acuerdo a la presentación judicial, esa situación podría haber generado resultados erróneos en estudios sensibles realizados a embarazadas y niños.
La profesional también aportó capturas de pantalla y registros técnicos que mostrarían controles de calidad fuera de parámetros y calibraciones fuera de rango.
A partir de esos elementos, la Fiscalía solicitó distintas medidas de prueba, entre ellas testimoniales, pericias médicas y bioquímicas, análisis de protocolos internos y requerimientos de documentación al Ministerio de Salud provincial.
Si bien inicialmente se evaluó avanzar con un allanamiento, la Justicia finalmente dispuso una orden de presentación. En ese marco, personal judicial se presentó en el laboratorio para requerir documentación, relevar equipos y obtener registros digitales y fotografías del sector.
El director general del Centro Asistencial de Tolhuin, Diego Cejas, confirmó que durante el procedimiento se facilitó el acceso al laboratorio y se entregó toda la documentación solicitada.
“Se acercaron con una orden de visita, que no es un allanamiento. Se aportó la documentación y se facilitó el acceso al laboratorio”, indicó.
Además, Cejas reconoció la existencia de calibradores vencidos almacenados dentro del laboratorio, aunque aclaró que esos insumos se encuentran identificados y separados de los que actualmente están en uso.
Según explicó, los elementos cuestionados no son reactivos utilizados directamente en los análisis clínicos, sino materiales destinados a calibrar el funcionamiento de los equipos. También aseguró que luego de cada calibración se realizan pruebas manuales para verificar la confiabilidad de los resultados.
Durante la diligencia judicial también se extrajo información digital de los equipos informáticos y se tomaron fotografías que ahora forman parte del expediente.
En paralelo, la bioquímica denunciante sostuvo que sufrió represalias laborales luego de advertir internamente estas situaciones, incluyendo restricciones de acceso a expedientes digitales, informes negativos sobre su desempeño y actuaciones administrativas en su contra.
